30/08/2024
"No hay Religiones malas y Religiones buenas, hay hombres equivocados y hombres que buscan la Verdad.
La Religión no puede, en ninguna forma, conceptuarse como una
agrupación de hombres.
Religión es un sentimiento íntimo, es la necesidad constante del
Espíritu encarnado en la Tierra, de acercarse al Padre Amoroso que le diera Vida, de llegar al Camino que lleva hacia Él.
Son los hombres quienes han puesto obstáculos,
impedimentos - falsos conceptos, ritos, preceptos, dogmas - que constituyen puertas cerradas para llegar al Camino Divino.
¿𝗣𝘂𝗲𝗱𝗲𝗻 𝘂𝘀𝘁𝗲𝗱𝗲𝘀, 𝗾𝘂𝗲 𝘁𝗶𝗲𝗻𝗲𝗻 𝘆𝗮 𝗲𝗹 𝗖𝗼𝗻𝗼𝗰𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼, 𝗽𝘂𝗲𝗱𝗲 𝗲𝗹 𝗵𝗼𝗺𝗯𝗿𝗲, 𝗾𝘂𝗲 𝗲𝘀 𝗘𝘀𝗽í𝗿𝗶𝘁𝘂 𝗲𝗻 𝗺𝗮𝘁𝗲𝗿𝗶𝗮, 𝗱𝗲𝘁𝗲𝗻𝗲𝗿𝘀𝗲 𝗮𝗻𝘁𝗲 𝗹𝗮 𝗽𝘂𝗲𝗿𝘁𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝗼𝘁𝗿𝗼𝘀 𝗵𝗼𝗺𝗯𝗿𝗲𝘀 𝗲𝗾𝘂𝗶𝘃𝗼𝗰𝗮𝗱𝗼𝘀 𝗵𝗮𝗻 𝗰𝗼𝗻𝘀𝘁𝗿𝘂𝗶𝗱𝗼 𝘆 𝗰𝘂𝘆𝗮 𝗹𝗹𝗮𝘃𝗲 𝗿𝗲𝘁𝗶𝗲𝗻𝗲𝗻 𝗽𝗿𝗲𝘁𝗲𝗻𝗱𝗶𝗲𝗻𝗱𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗽𝗼𝗿 𝗲𝗹𝗹𝗮 𝗽𝗮𝘀𝗲𝗻, 𝘀𝗼𝗹𝗮𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲, 𝗾𝘂𝗶𝗲𝗻𝗲𝘀 𝘀𝘂 𝘃𝗼𝗹𝘂𝗻𝘁𝗮𝗱 𝗱𝗲𝘀𝗶𝗴𝗻𝗮? 𝙉𝙪𝙣𝙘𝙖.
La Verdad abrirá todas las puertas, llegará a todas las mentes y conmoverá todas las almas.
Esa es su Tarea, llevar la Verdad a las mentes y las almas y es su deber hacer comprender al mundo que no es posible que los hombres se mantengan separados por ideas, Religiones, dogmas, ritos, ni por conceptos equivocados: Dios no necesita nada de todo eso para estar en "contacto" con Sus hijos y ellos tampoco lo necesitan para acercarse al Padre.
Todo lo que pretenda detener o dificultar esa unión entre Padre e hijos es equivocado y debe ser desalojado de la vida de los hombres.
Religión es la necesidad que siente el Espíritu en la Tierra de seguir un Camino que lo acerque a su Patria, a su Padre y,
por tanto, una sola Religión deberá unir a todos los hombres, porque una misma necesidad los une a todos; y no necesita el hombre para acercarse a Dios, ni Dios para estar con Sus
hijos, templos, ni ritos, ni dogmas ni ceremonias: La mente pura, el alma pura, es el templo y el medio que permitirá a todos los hombres acercarse a Dios.
𝗟𝗮 𝗩𝗲𝗿𝗱𝗮𝗱 𝗻𝗼 𝗶𝗻𝗰𝗹𝘂𝘆𝗲 𝗿𝗶𝘁𝘂𝗮𝗹𝗲𝘀, 𝗰𝗼𝗻𝗰𝗲𝗽𝘁𝗼𝘀 𝗽𝗿𝗲𝗰𝗼𝗻𝗰𝗲𝗯𝗶𝗱𝗼𝘀, 𝗽𝗿𝗲𝘃𝗲𝗻𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀, 𝘁𝗲𝗺𝗼𝗿𝗲𝘀, 𝗽𝗿𝗲𝗺𝗶𝗼𝘀 𝗻𝗶 𝗰𝗮𝘀𝘁𝗶𝗴𝗼𝘀.
La Verdad brilla por Sí Misma y está al alcance de todos, porque
penetra en las mentes y en las almas.
Así, no se aferren a las palabras, a los conceptos ni
a nada que corresponda a una doctrina determinada, aférrense exclusivamente a la Verdad de la necesidad humana de Fe y Amor, a la Verdad del Poder Divino manifestado en todo lo que existe y capaz de manifestarse en cualquier lugar y oportunidad, así como a través de cualquiera de Sus hijos."
𝗧𝗼𝗺𝗮𝗱𝗼 𝗱𝗲𝗹 𝗟𝗶𝗯𝗿𝗼 𝗟𝗮 𝗢𝗯𝗿𝗮 𝗱𝗲 𝗖𝗿𝗶𝘀𝘁𝗼