21/06/2018
Vive tu propósito como Coach!
Los halcones del rey
El rey recibió como obsequio dos pichones de halcón y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara.
Pasados unos meses, el instructor comunicó al rey que uno de los halcones estaba perfectamente educado, pero que al otro no sabía lo que le sucedía... no se había movido de la rama, desde el día de su llegada a palacio, a tal punto, que había que llevarle el alimento hasta allí.
El rey mandó llamar curanderos y sanadores de todo tipo. Sin embargo, nadie pudo hacer volar al ave.
Encargó entonces la misión a miembros de la corte y nada sucedió.
Por la ventana de sus habitaciones, el monarca podía ver que el pájaro continuaba inmóvil.
Publicó por fin un bando entre sus súbditos y, a la mañana siguiente, vio
al halcón volando ágilmente en los jardines.
Traedme al autor de ese milagro, dijo.
En seguida, le presentaron a un campesino…
¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres mago, acaso? Entre feliz e intimidado, el hombrecito solo explicó: “No fue difícil, su Alteza...sólo corté la rama.
El pájaro se dio cuenta que tenía alas y se largó a volar”.
Autor anónimo
Saber que puedes volar es una bendición.
Es como nacer de nuevo. Sin embargo, no siempre hay alguien que corte la rama por nosotros, a veces, es nuestra responsabilidad hacerlo.
Un coach profesional puede ayudarte a cortar la rama.
¡Vive tu propósito, vive como coach!