04/09/2026
Hoy recibo con profunda gratitud y humildad el título honorífico sobre el Derecho de las mujeres a una vida libre de violencias.
Este reconocimiento no representa un punto de llegada, sino un recordatorio vivo del compromiso que asumí hace años desde el tapiz, la calle y el entrenamiento diario.
Como instructor de KRAV MAGA, mi misión siempre ha ido más allá de enseñar una técnica de autoprotección, un bloqueo o un golpe; Cada clase, cada taller y cada jornada compartida con MUJERES —tanto con aquellas que han llevado la dura marca de la violencia como con quienes buscan fortalecer su seguridad personal— me ha enseñado que defender la vida es, ante todo, un acto de dignidad, libertad y reconstrucción personal.
Entrenar a una mujer no es solo prepararla para reaccionar ante una amenaza; es acompañarla a recuperar el control de su cuerpo, su voz y su espacio. Ver cómo la desconfianza se transforma en determinación, y el miedo en fortaleza física y mental, ha sido uno de los aprendizajes más profundos de mi vida personal y profesional.
Agradezco de corazón a las instituciones y personas que hicieron posible esta formación, pero sobre todo, a cada una de las alumnas que me ha permitido ser parte de su proceso. Gracias por confiar en mí, por su valentía en cada entrenamiento y por demostrarme que la verdadera fuerza se construye con empatía y perseverancia.
Seguiremos trabajando día a día, golpe a golpe y lección a lección, para construir una ciudadanía consciente, entornos seguros y una sociedad donde la convivencia y el respeto no sean una meta, sino una realidad para todas.
¡Por un entorno libre de violencia y por el derecho a vivir sin miedo! 👊 KIDA !