05/03/2021
NOSOTROS ESTAMOS CONDICIONADOS PARA SENTIR QUE NO
MERECEMOS EL ÉXITO
Como el niño en la historia, todos hemos sido condicionados para sentir que no merecemos el éxito. Nosotros interiorizamos las críticas que escuchamos. Compramos todas las limitaciones que las personas nos asignan. Producto de lo anterior, llevamos un niño aturdido dentro de cada uno de nosotros, no importa que tan viejos seamos. Y con mucha frecuencia, ese niño interior nos vive recordando a nosotros una y otra vez que no merecemos el éxito.
Hemos sido condicionados desde el nacimiento para creer que debemos ponerle un tope a nuestras ambiciones porque nosotros nos merecemos poco, pero nunca mucho.
Hemos sido condicionados para pensar que somos merecedores de tener un empleo, pero no de ser dueños de la compañía.
Nosotros hemos sido educados para creer que somos merecedores de una calidad de vida cómoda, pero no de ser independientemente financieros.
Nosotros hemos sido condicionados para creer que somos capaces de seguir, pero no de liderar.
Nosotros hemos sido entrenados para creer que merecemos una jubilación a los 65 años, pero no a los 45.
Estamos condicionados para creer que merecemos lograr tener un empleo, pero no merecemos aprovechar una oportunidad. Hemos sido educados para pensar que merecemos vivir sueños pequeños, pero no lograr los grandes sueños.
Yo les digo, “¡Basura!” ¡No pida un descuento en sus sueños! ¡No se venda por menos de lo que vale! También usted se merece el éxito… se merece ser financieramente independiente… se merece ser adalid… se merece ser dueño de su propia empresa… se merece vivir grandes sueños. ¿Y sabe por qué digo eso? Por lo siguiente: Yo reconozco quienes son. La semejanza es inequívoca. Ustedes son hijos de Dios. Dios tiene que estar muy orgullosos de todos. Bill Quain