07/03/2021
Hay que dar paso a un tipo de obediencia inteligente donde el niño entienda el por qué de cada cosa, donde interiorice las reglas conociendo primero su utilidad. Los niños deben comprender el fundamento de todo lo que se les pide. Si nos limitamos a imponer una obediencia incuestionable, criaremos personas inmaduras, perfiles que siempre necesitarán de alguien que les diga qué hacer y qué no hacer en cada momento. En la vida de una persona llega un instante en que debe hacer caso de sus propios criterios internos. La rebeldía ocasional o el cuestionar las normas que nos imponen nuestros padres, da forma a esos primeros intentos por definir nuestra propia identidad. Algo que los padres también deben entender.
https://lamenteesmaravillosa.com/el-nino-callado-y-obediente-no-siempre-es-un-nino-feliz/?utm_medium=org&utm_source=fb&fbclid=IwAR1xnwRG_fUDkxZ8V_RBWDWx6S_RlLrVyCTmD0BG9waC3tSnDjLEddhyt7Y
El niño callado y obediente no siempre es un niño feliz, el niño que no muestra curiosidad muestra las consecuencias de una educación autoritaria.