20/07/2023
“Si perdéis este momento de efervescencia y calor, si dejáis escapar esta ocasión única y feliz, antes de doce horas seréis tratados como insurgentes; ¡ved los calabozos, los grillos y las cadenas que os esperan!”
Esas fueron las palabras con las que José Acevedo y Gómez, el tribuno del pueblo, motivó la revuelta de las gentes presentes en la plaza central de Bogotá contra el Virrey y los Españoles, el 20 de Julio de 1810, desde el balcón de la esquina de lo que hoy se conoce como el Museo de la Casa del Florero.
Para entonces se extendía por toda América Latina el famoso “Movimiento de Juntas”, una apuesta de los Masones promovida desde Europa por Francisco de Miranda, Simón Bolívar y José de San Martín, que pretendía que se formaran Cabildos Abiertos y Juntas de Gobierno Independientes en las colonias españolas para aprovechar la Invasión de Napoleón Bonaparte a España que había significado el apresamiento del Rey Fernando VII, y comenzar con ese argumento el proceso de emancipación latinoamericano.
En Colombia el Movimiento de Juntas empezó en Bogotá y sus miembros sesionaban en el Observatorio Astronómico que estaba frente a la casa de Antonio Nariño, conformado por Camilo Torres, José Maria Carbonell, Antonio Baraya, el Sabio Caldas y muchos otros héroes de la independencia.
Aquel 20 de Julio de 1810, con la Conspiración conocida como el Florero de Llorente, se promovió la revuelta que terminó con la firma del Acta de Independencia de Santa Fe, donde se desconocía al Virrey Antonio Amar y Borbón y se constituía una nueva Junta de Gobierno Civil.
Vale recordar que para ese momento ya el Movimiento de Juntas había proclamado la Independencia de Cali un par de semanas antes, el 03 de Julio de 1810 y la de Pamplona el 04 de Julio de 1810, esta última promovida por una Mujer: María Águeda Gallardo.
El Movimiento de Juntas continuó creciendo paulatinamente en todo el territorio nacional por más de 4 años, pasando por la Independencia de Mompox el 10 de Agosto de 1810 y la de Cartagena el 11 de noviembre de 1811.
A pesar de la temprana independencia de Pamplona, el Movimiento de Juntas en Norte de Santander se extendió de forma lenta y fue sólo hasta que el Libertador Simón Bolívar pasó por Ocaña y Cúcuta en los meses de febrero y marzo de 1813 en el desarrollo de la famosa Campaña Admirable, que estas ciudades proclamaron su Independencia.
Con el Grito de Independencia del 20 de Julio de 1810 en Bogotá, se abrió paso a la Guerra que terminaría con la Independencia de Colombia 9 años después en la Batalla de Boyacá.