16/02/2022
La inmensa distancia entre lo que se puede ser y lo que se llega a ser
La brecha de los sueños Cuando era niña recuerdo que en navidad lloré mucho porque quería, no, deseaba una Barbie. Una que fuera bailarina, rosada y con las piernas que se pudieran doblar. Mi tío me vio llorando y me llevó a la tienda, una misc...