28/10/2023
LA VERDADERA ESCUELA.
(Julio Iriarte Pretelt).
Formar o constituir una familia, no empieza por el simple querer. Se trata de la más importante tarea que un hombre y una mujer pueden asumir. Es una empresa de mucha responsabilidad, porque tiene que ver con la construcción de vidas que harán parte de la sociedad, donde habrán de reflejar un comportamiento contribuyente a la paz, basado en el respeto recíproco en todo lo concerniente al libre ejercicio de derechos y libertades, sin otra limitación diferente a la que establecen las normas legales. Cada uno de nosotros es el resultado de lo que vivimos en nuestra propia familia, la verdadera escuela del amor, donde se adquieren valores edificantes de virtudes que moldean el carácter, la valía y el sentido de responsabilidad. Grandes enseñanzas o amargos sinsabores que influyen para bien o para mal, dependiendo del grado de capacidad de los forjadores, muchos de los cuales carecen de las mínimas condiciones para serlo y solo por el hecho de que otros lo son o por simple complacencia, cuando también podría tratarse de un descuido en la concepción.Una pareja y me refiero a un hombre y una mujer, no debe arriesgarse a construir una familia por el solo hecho de que " todos lo hacen". Menos para descargar la responsabilidad en otras personas o en el propio Estado.
La destrucción de los hogares comienza entonces cuando el hombre y la mujer carecen de preparación para asumir en todos los aspectos el enorme compromiso de traer nuevos seres al complejo mundo que han de enfrentar y para el que han de estar dotados igualmente de todas las exigencias de carácter económico. La llamada felicidad con sacrificio, que será un legado que los hijos habrán de continuar en medida a su adecuada disposición, dotada de lo que le es indispensable. Suma de factores nucleares que comprenden las categorías morales, emocionales, psicológicas y económicas de esa importante célula social. En la que su inicio advierte el acierto de conocer, en el mejor sentido del término, al hombre y la mujer con quienes se configurará la familia. Tema de la mayor seriedad, al estar comprometida la suerte de toda la sociedad, a la que le será menos difícil sostenerse en su desarrollo integral, con personas poseídas de valores y principios, que se adquieren en el hogar.
El buying en los colegios de enseñanza primaria y la delincuencia, son expresiones que denotan una pésima educación en los hogares de los agresores y es por este camino donde debe empezar una campaña envolvente a cargo del gobierno y de todos los estamentos influyentes de la nación, en un momento en el que Colombia se ubica en el tercer lugar entre los países más violentos del mundo y con un índice de pobreza por debajo de la media porcentual. Pero parece que hablar de un tema tan trascendental como la familia, estuviese vedado. Y no le he escuchado a ningún candidato de elección popular, referirse a éste tema. Si en cambio a otros asuntos, que aún siendo importantes, no tienen la trascendencia de una indebida e irresponsable procreación, fuente de muchos males y conflictos, como los que se suscitan por una errónea escogencia de parejas. Lo que es de lógica a nadie debe sorprender y en este sentido, ¿ cómo puede dar alguien lo que no tiene? O como prender que no sangre una herida? Al parecer, se ha perdido el sentido común viendo en unas regiones, más que en otras, la gran cantidad de niños y jóvenes carentes de formación, nacidos de uniones heredadas en la misma condición, sin que tengamos a cargo de los gobernantes y legisladores unas estrategias y proyectos de envergadura educativos en esta materia. Entre tanto, la inseguridad aumentará y muchas muertes violentas, secuestros, extorsiones, hurtos, violaciones, feminicidios y burlas habrá. Índices de una sociedad enferma, sin Dios y más leyes. Puesto que donde abunda la ley es porque abunda la trasgresión y el abuso.