15/01/2021
Jesús permitió que sus discípulos enfrentaran vientos fuertes para que su fe se fortaleciera. (Marcos 4:36 - 41). Mientras cruzaban aguas conocidas, una tormenta repentina fue demasiado aun para estos pescadores experimentados. El viento y las olas agitaban la barca, mientras Jesús, exhausto, dormia en la popa. Aterrorizados lo despertaron. ¿ Nonle importaba a su Maestro que murieran? Entonces Jesús ordenó al viento y las olas que se aquietaran, y les preguntó a sus amigos por qué aún no tenían fe en Él.
Si el viento no hubiera soplado, jamás habrían preguntado "¿ Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen?
Vivir en una burbuja puede parecer bueno, pero ¿ sería firme nuestra fe si no aprendiéramos a superar circunstancias tormentosas.?
Señor, ayúdanos a recordar tu propósito en las dificultades.