Hola a todos!!
Desde la fundación el árbol queremos dedicar unas palabras a quienes tienen el don de cuidar con amor, paciencia y entrega. 💙
Ser enfermero o enfermera no es solo una profesión, es una verdadera vocación que nace del corazón. Cada día ustedes acompañan, alivian, escuchan, ayudan y brindan esperanza incluso en los momentos más difíciles.
Gracias por cada madrugada sin descanso, por cada sonrisa que calma, por cada palabra de ánimo y por la empatía con la que tratan a cada persona. Su trabajo está lleno de sacrificio, humanidad, fortaleza y muchísimo amor.
Detrás de cada uniforme hay un ser humano valiente que entrega lo mejor de sí para cuidar la vida de los demás. Y eso merece admiración, respeto y gratitud todos los días.
Feliz Día del Enfermero y la Enfermera. 🌷
Que nunca les falten motivos para seguir iluminando vidas con su vocación y su gran corazón.
Fundación El Árbol
rehabilitación estimulación cognitiva emprendimientos y empoderamiento
🌷💖 Feliz Día de las Madres 💖🌷
Hoy queremos rendir un homenaje muy especial a todas esas mujeres maravillosas que, además de ser madres, se convierten cada día en cuidadoras, enfermeras, maestras, psicólogas, terapeutas, amigas, guías y el corazón más fuerte de sus hogares. 🌟
Ser mamá es un acto de amor infinito, pero ser madre cuidadora es también un ejemplo inmenso de valentía, entrega, paciencia y esperanza. Gracias por cada abrazo que sana, cada palabra que anima, cada noche sin descanso y cada sonrisa que nace aun en medio de las dificultades. 💕
Desde la Fundación El Árbol celebramos la fuerza, el amor y la dedicación de todas las madres, especialmente aquellas que día a día acompañan con amor incondicional a sus hijos e hijas. Ustedes son inspiración, luz y ejemplo para toda la sociedad. 🌳✨
Que este día esté lleno de amor, alegría, bendiciones y momentos inolvidables junto a quienes más aman. 🌸
Con cariño y admiración,
Atentamente,
Diana Guayara
02/04/2026
La fundación el árbol, se une a la conmemoración del día del autismo hoy 2 de abril de 2026.
Invitamos a todas las personas para que aprendamos sobre el autismo, esta es una fecha para derribar mitos sociales, para eliminar barreras, para reconocer que somos seres humanos diferentes con capacidades únicas, con percepciones distintas.
Un autista no es una persona enferma, es una persona que percibe el mundo desde los colores, desde los sonidos, desde las texturas y por eso antes de juzgar debemos reconocer sus características individuales y no generales.
Reconozcamos en el otro el valor y no lo que creemos que está mal; por cultura o tradición.
Recordemos que si tenemos buen trato con las demás personas dejaremos siempre una huella positiva.
En la fundación el árbol te invitamos al empoderamiento, al reconocimiento y sobre todo al respeto y la empatía para que así podamos interactuar y convivir todos en armonía.
Comparte este mensaje para que otros también aprendan.
Feliz día atentamente Diana guayara presidente fundación el árbol.
Video sobre el autismo del canal AspergerparaAsperger
Suceden Cosas Asombrosas (Entendiendo el Autismo) Amazing Things Happen - Suceden Cosas asombrosas.Su mensaje es claro y muy preciso; "Amazing Things Happen" ("Suceden cosas asombrosas") es una animación cre...
02/04/2026
Nunca digas que una persona con discapacidad intelectual no puede aprender, no utilices frases como si ellos no saben sumar y restar o no saben escribir no pueden hacer nada. Porque cada día ellos mismos se demuestran que las capacidades son otra cosa, las actividades desempeñadas con las manos no son menos, solo son diferentes recuerda que una persona con discapacidad intelectual no debe ser minimizada ni subestimada y mucho menos inutilizada recuerda que si potenciamos y estimulamos su mente ellos podrán alcanzar muchísimas cosas y con sus manos pueden demostrarte que pueden hacer todo de una manera distinta pero lo podrán hacer
02/04/2026
En la fundación el árbol vivimos las mejores experiencias junto a nuestros muchachos con discapacidad intelectual que todos los días nos entregan sonrisas experiencias y sobre todo el avance de procesos que mejoran su vida
Un nuevo año comienza y en la Fundación El Árbol queremos detenernos un momento para agradecer profundamente a cada familia, a cada persona con discapacidad y a cada corazón que hizo parte de nuestro camino durante este año que termina. 💚
Este año fue de aprendizajes, retos y grandes avances. Juntos descubrimos que la inclusión no es solo un ideal, sino una acción diaria, que la independencia se construye paso a paso y que la verdadera libertad nace cuando derribamos las barreras de la discriminación y creemos en las capacidades de cada persona.
Para este nuevo año que inicia, renovamos nuestro compromiso de acompañar, apoyar y caminar de la mano con ustedes. Seguiremos trabajando para crear espacios seguros, oportunidades reales y procesos que fortalezcan la autonomía, la dignidad y la participación activa de las personas con discapacidad en la sociedad. 🌱
Deseamos que este año venga cargado de bendiciones, esperanza, salud y nuevos logros para cada una de sus familias. Recuerden que en la Fundación El Árbol siempre encontrarán puertas abiertas, escucha, respeto y un equipo dispuesto a apoyarles.
💬 Los invitamos a compartir en los comentarios su experiencia durante este año, lo que aprendieron, lo que sueñan y lo que esperan para este nuevo comienzo. Sus historias inspiran y fortalecen a toda nuestra comunidad.
✨ ¡Feliz Año! Que sigamos creciendo juntos, sembrando inclusión y construyendo libertad. 🌳💚
Querida comunidad,
Como presidente de la Fundación El Árbol, quiero llegar a cada uno de ustedes en esta Navidad con un mensaje de profundo agradecimiento y esperanza.
Este año nos dejó grandes aprendizajes. Caminamos juntos, superamos retos, celebramos avances y vimos nacer frutos que hoy nos llenan de orgullo. Cada pequeño progreso fue posible gracias al esfuerzo constante, al amor compartido y a la confianza en que siempre es posible crecer.
Hoy quiero resaltar, con especial admiración, a las personas con discapacidad y a sus cuidadores: ustedes son ejemplo de valentía, resiliencia y esperanza. Nos enseñan cada día que la fortaleza no siempre hace ruido, que el amor cuida, sostiene y transforma, y que incluso en los momentos más difíciles siempre hay luz.
Que esta Navidad nos permita mirar lo vivido con gratitud y abrir el corazón a un nuevo año lleno de expectativas, oportunidades y bendiciones. Que el año que viene nos encuentre más unidos, más solidarios y con renovadas fuerzas para seguir sembrando inclusión, respeto y dignidad.
De todo corazón, les deseo una Feliz Navidad y un próspero Año Nuevo, colmado de salud, paz y sueños cumplidos. 🌟🌿
Con cariño y compromiso,
Diana Guayara
Tengo 58 años y hablo siete idiomas, pero recién a los 50 aprendí el más importante... Pasé mi vida entera con las palabras. Fui traductor simultaneo para las Naciones Unidas, viajé a 43 países, interpreté discursos de presidentes y premios Nobel. En mi cabeza convivían el francés, el inglés, el alemán, el árabe, el mandarín, el ruso y el español. Era, como me decían mis colegas, "un prodigio lingüístico".
Pero nunca aprendí a hablar con mi hijo.
Tomás nació sordo. Cuando los doctores nos dieron el diagnóstico, mi esposa Laura lloró durante días. Yo, en cambio, me refugié en la solución práctica. "Aprenderá a leer labios", dije. "Le conseguiremos los mejores audífonos. Hay tecnología".
Laura quería que aprendiéramos lengua de señas. Yo siempre encontraba excusas. Estaba viajando. Tenía una conferencia importante. Ya hablaba siete idiomas, ¿no era suficiente? Además, Tomás estaba aprendiendo a hablar con terapia. Funcionaría.
Pero no funcionó. No de verdad.
Tomás crecía y yo le hablaba lentamente, exagerando cada palabra con los labios. Él asentía, respondía con esa voz particular que tienen quienes no pueden escucharse. Pero había algo en sus ojos, una distancia que ninguna palabra cruzaba. Era como si estuviéramos separados por un cristal.
Laura aprendió señas. Se volvió fluida, natural. Veía cómo ella y Tomás conversaban con las manos, con expresiones completas en el rostro, y algo en mi pecho se contraía. Pero yo seguía viajando, traduciendo, convenciéndome de que estaba construyendo un futuro para mi familia.
El punto de quiebre llegó en su cumpleaños número 15. Había regresado de Ginebra esa mañana, exhausto pero determinado a estar presente. Durante la cena, Tomás intentó contarme algo. Movía las manos emocionado mientras Laura traducía. Pero yo, cansado, interrumpí.
"¿Puede decírmelo con palabras? Tomás, sabes hablar".
El silencio que siguió fue devastador. No el silencio de Tomás, sino el mío. Vi cómo su expresión se cerraba, cómo apartaba la mirada. Laura me miró con una decepción que dolió más que cualquier reproche.
Esa noche, Tomás escribió en una servilleta: "No importa cuántos idiomas hables, papá. Nunca aprendiste el mío".
Tenía razón.
Al día siguiente me inscribí en clases de lengua de señas. A los 50 años, después de dominar siete idiomas, volví a ser un principiante torpe. Mis manos, tan ágiles escribiendo, se volvían rígidas y confusas en el aire. Confundía las señas de "ayudar" y "molestar". Mi gramática facial era inexistente.
Pero seguí.
Tomás no facilitó las cosas. Estaba herido, y con razón. Cuando intentaba señar con él, respondía con monosílabos gestuales o se iba a su cuarto. Laura me decía que fuera paciente, que había años de distancia que cerrar.
El cambio vino seis meses después. Yo estaba en la cocina practicando el alfabeto manual cuando Tomás entró por agua. Me vio, suspiró, y sin decir nada corrigió la posición de mis dedos para la letra 'G'. Fue un gesto pequeño, casi involuntario. Pero era la primera vez en años que me enseñaba algo.
A partir de ahí, construimos un ritual. Cada noche, 30 minutos de conversación solo en señas. Al principio eran intercambios básicos. "¿Cómo estuvo tu día?" "Bien". Pero poco a poco, conforme mis manos se volvían más elocuentes, las conversaciones se profundizaban.
Descubrí que Tomás amaba la astronomía. Que quería estudiar astrofísica. Que había estado enamorado de una chica de su clase durante dos años pero nunca se atrevió a decírselo. Que se sentía invisible en un mundo que no hacía el esfuerzo de verlo.
"Siempre hablabas con todo el mundo menos conmigo", me dijo una noche, sus manos moviéndose con una tristeza que ninguna voz podría capturar. "Eras importante para tanta gente. Pero yo solo quería que fueras mi papá".
Lloré frente a él por primera vez. Y mis manos, finalmente, encontraron las señas correctas: "Lo siento. Estoy aquí ahora".
Han pasado ocho años. Tomás está en la universidad, estudiando astrofísica como soñaba. Reducí mis viajes de trabajo al mínimo. Ahora doy clases de interpretación en la ciudad y tengo tiempo para lo que importa.
La semana pasada, Tomás me invitó a dar una charla en su universidad sobre comunicación. Hablé en lengua de señas, con un intérprete de voz para los oyentes. Hablé sobre cómo había dominado siete idiomas pero había fallado en el más importante. Sobre cómo la verdadera comunicación no es solo transmitir información, sino construir puentes.
Cuando terminé, Tomás subió al estrado. Frente a todos, señó: "Este es mi papá. Tardó, pero finalmente aprendió a escuchar".
Ahora sé que un idioma no se mide en palabras sino en conexión. Que puedes hablar siete lenguas y seguir siendo mudo. Que nunca es tarde para aprender el idioma del amor, aunque tus manos tiemblen y tus errores sean evidentes.
Tengo 58 años. Mis manos tienen artritis y a veces las señas me duelen. Pero cada dolor vale la pena porque ahora, finalmente, puedo hablar con mi hijo.
Y él me escucha.
Mi nombres es Tadeo y dime ¿hay alguien en tu vida con quien necesites aprender un nuevo idioma? 🙂
P este momento es solo el resultado de una batalla por estar viva por estar feliz por volver a ser yo y con la gran motivación de reflejar en los demás la confianza credibilidad conocimiento y perseverancia que los demás merecen me siento muy afortunada de tener este reconocimiento porque no es el diploma no es la medalla es el reconocimiento de todo un proceso por el cual he luchado tanto me siento muy feliz de estar cada día en este camino lleno de bendiciones junto a mi gente a la que amo tanto y por la que trabajo cada día
04/12/2025
La fundación el árbol estuvo presente en la conmemoración internacional del día de las personas con discapacidad mostrando con gran entusiasmo que la población puede participar en diferentes entornos me sentí muy contenta por qué más allá de cualquier diagnóstico está el empoderamiento la diversión la persona así que esto solo el resultado de una lucha constante y trabajo duro para un cambio verdadero
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