21/01/2024
Mejoría de PPC y desenlaces en Reanimación
Algunos hechos:
• La RCP convencional (RCP-C), realizada temprana y apropiadamente, sólo proporciona cerca de un 20-30% del GC normal y un 20% de la presión de perfusión cerebral normal, lo cual representa un claro riesgo de hipoperfusión cerebral y malos desenlaces neurológicos.
• Las compresiones torácicas producen ondas de presión (arteriales) que fluyen hacia adelante, pero también generan importantes ondas de presión venosa retrógrada que dan como resultado aumentos pulsátiles de la presión intracraneal con cada compresión, lo que altera el flujo arterial transcerebral.
• Si sumamos el bajo llenado de las cámaras cardíacas, la RCP-C se vuelve progresivamente ineficaz con el tiempo, especialmente con intervalos prolongados de parada cardíaca sin tratamiento.
• En el primer número de febrero de 2024 en la revista Critical Care Medicine fue publicado un estudio observacional prospectivo usando la base de datos del registro del sistema de emergencias médicas, donde usaban dispositivos adjuntos de reanimación aprobados por la FDA (tratamiento), comparando con los registros de dos estudios de calidad de la RCCP donde se usó RCP convencional (control) en contexto de parada cardiaca extrahospitalaria y ritmo no desfibrilable a la presentación. Resultados: la probabilidad colectiva no ajustada de supervivencia hasta el alta hospitalaria del grupo de tratamiento fue del 7,4 % (28/380) frente al 3,1 % (58/1.852), OR: 2,46 [IC del 95 %, 1,55–3,92]) y, después del emparejamiento por puntuación de propensión, 7,6 % (27/353) frente a 2,8 % (10/353), OR: 2,84 [IC del 95 %, 1,35–5,96]).
• Es recomendable usar la tríada para reducir la presión intracraneal e intratorácica, que incluye: Dispositivo de umbral de impedancia conectado a la vía aérea artificial; dispositivos mecánicos de reanimación cardiopulmonar de compresión/descompresión activa (LUCAS o similares), elevación gradual de la cabecera.
Lo anterior es necesario entrenarlo en escenarios controlados.