03/08/2026
Historia del retablo, mayor de la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Carmen de Abejorral.
El retablo mayor de la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Carmen de Abejorral es una obra que resume más de un siglo de historia, fe y arte. Es un retablo neogótico tripartito, con una estructura vertical y simétrica típica de los altares mayores del siglo XIX.
Su origen se remonta a 1923, cuando el padre Juan de Dios Gómez Restrepo encargó su construcción al arquitecto belga Agustín Goovaerts, figura clave en la arquitectura antioqueña, y al decorador Luis Enrique Gallego Vélez. Según reza una inscripción tallada en la madera al lado de la epístola (izquierda).
Goovaerts, autor de obras emblemáticas como el Palacio de la Gobernación de Antioquia, el Palacio Nacional reactivado cómo centro comercial en Medellín, introdujo en la región el estilo neogótico, adaptado desde la influencia francesa y mezclado con formas inglesas, italianas y alemanas. En Abejorral, este estilo se fusionó con elementos neoclásicos, dando lugar a un templo de gran riqueza visual y simbólica.
Durante las reformas entre 1925 y 1930, el interior del templo fue adaptado al nuevo lenguaje estético: se incorporaron columnas, cúpula, sacristías, altar y órgano, además de un cielo raso metálico colorido y alegre, muy distinto al tono blanco que luce hoy. En el retablo mayor se instaló una nueva imagen de Nuestra Señora del Carmen, tallada en madera en Barcelona, España, en los talleres de la viuda de Reixach-Campanyà.
Con el paso del tiempo, el templo sufrió nuevas transformaciones: en los años sesenta, en época de los curatos de los padres Octavio Giraldo Gómez y Héctor Alonso Urrea Hernández, los cuales realizaron adaptaciones conforme a las disposiciones del espíritu litirgico del Concilio Vaticano II, promovidas por el Papa Pablo VI.
Estas reformas incluyeron el retiro del expositorio del retablo, la desaparición del púlpito y el comulgatorio, el traslado del altar del ábside al transepto bajo el cimborrio, y la reubicación del bautisterio a la entrada del templo, a mano derecha. Además de la desaparición de varias imágenes del culto. No se tienen datos precisos en qué época fueron condenados los nichos laterales. Esperando deseosos que algún día el expositorio sea restituido, ya que en el templo se encuentran algunas partes de dicho bien mueble.
Pero en el año 2024, bajo el curato del padre Gildardo Marín, se efectuó el redorado del retablo, devolviéndole su brillo original y resaltando los detalles de la talla policromada. Además, incorporaron dos luminarias y dos ángeles en actitud de adoración, los cuales fueron donados.
Y el pasado domingo 2 de agosto de 2026 y gracias a la iniciativa del actual cura párroco el padre Carlos Mario Álzate Ramírez se habilitaron los nichos laterales y volvieron a su función cultual: se entronizó la imagen de Santa Teresita del Niño Jesús, que se custodiaba en la capilla del Erizo, y se restituyó la imagen de San Luis Gonzaga con una nueva talla, tras no poder recuperarse la original qué reposan en manos de particulares,conservando la esperanza de qué se restituida algún día.
En esta publicación se comparte las características estilísticas y formales del retablo mayor como fue concebido originalmente, ademas, la foto del diseñador del retablo Agustín Goovaerts y la foto más antigua que se conserva del retablo en su estado original, en ella posa, el padre Juan de Dios Gómez, esta foto fue compartida en una crónica publicada sobre la historia de Abejorral.
Hoy, este retablo —testigo de las reformas, los cambios estéticos y la devoción de generaciones— sigue siendo el corazón espiritual y artístico del templo, símbolo de la memoria viva de Abejorral y del legado arquitectónico de Agustín Goovaerts, quien transformó la arquitectura antioqueña con su visión europea y su sensibilidad local.
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