25/02/2020
En Fundación Mis Pasos, confiamos en la libertad y autonomía de cada niño en su desarrollo. 👨🏼👩🏼👧🏼👦🏼
Los invitamos a reflexionar sobre el siguiente texto:
A veces, que algo “siempre se haya hecho” no significa que se haya hecho bien, que contigo “lo hicieran y no te haya pasado nada” no significa que no haya riesgos o que se podría haber hecho de una forma mejor.
Que algo “esté en el mercado” tampoco nos da la garantía de que sea bueno para el desarrollo (el tabaco, el alcohol “se venden” y eso no significa que sea sano, por ejemplo)
Hoy en día tenemos mucha información y se han llevado a cabo muchas investigaciones que nos llevan a saber que no hacen falta aparatos para que los niños aprendan a andar, a sentarse… de hecho tampoco necesitan a un adulto que le enseñe.
Cuando un adulto “cree” ayudar a un bebé poniéndolo sentado, sosteniéndolo de las manos para “hacerle andar”, llevándolo en un arnés en el que el niño va colgado de sus genitales, en un asiento que le hace estar sentado o lo coloca en un “andador” para que se divierta, lo que en verdad está haciendo es interferir en su desarrollo, crearle dificultades que antes no tenía, ponerle barreras a un camino que el niño está PREPARADO para recorrer, a un camino que NO hay que enseñarle porque su propia naturaleza y su capacidad de aprender, de curiosidad le va a ir llevando a alcanzar esos hitos.
Los adultos, no son conscientes de que esas prácticas que tenemos tan normalizadas dificultan un maravilloso camino que el niño es capaz de construir por sí mismo y es precisamente el niño el que debe de llevar el control, querer correr, querer acelerar etapas, querer “saltarnos escalones” de ese proceso va a repercutir en el futuro ya que unos aprendizajes se apoyan en los siguientes y así sucesivamente, por lo que cuando el niño tenga que volver y apoyarse en etapas previas que el adulto ha hecho que se salte, este necesitará un esfuerzo adicional para superarlas ¡con lo sencillo que hubiera sido simplemente respetar su desarrollo!
Ningún aparato pues, va a enseñar a andar, ni a sentarse, ni ningún juguete a hablar… En cambio sí que pueden crear dificultades en el desarrollo motor, cognitivo, en la riqueza del juego, en la confianza en sí mismo, en su autoestima…😊