03/04/2026
Hoy vivimos el Viernes Santo, día en que la Iglesia contempla la Pasión y Muerte del Señor. Es una jornada de silencio, oración y recogimiento, en la que volvemos la mirada hacia la cruz para reconocer en ella el amor total de Cristo, que se entrega por la salvación del mundo.
El Evangelio nos sitúa ante las últimas palabras de Jesús: “Todo está cumplido”. En la cruz no vemos una derrota, sino la plenitud de una entrega vivida hasta el extremo, en fidelidad al Padre y en amor por la humanidad.
El Papa Francisco lo expresa así: “El Viernes Santo, día de penitencia, ayuno y oración, de la mano de la Sagrada Escritura y las oraciones litúrgicas nos reunimos espiritualmente en el Calvario, para celebrar la Pasión y Muerte de Jesús.” Esta invitación nos recuerda que no se trata solo de recordar un hecho pasado, sino de acercarnos al misterio de la cruz con fe, gratitud y esperanza.
Que este Viernes Santo nos ayude a permanecer junto a Jesús, a contemplar su entrega con un corazón humilde y a descubrir que, incluso en el dolor, el amor de Dios sigue siendo más fuerte.