26/05/2026
Te vi como se mira el mar cuando cae la tarde,
sin saber que en esa quietud
uno aprende a perderse.
Eras la luz sencilla de las cosas que no vuelven,
la risa que se me quedaba en las manos
sin saber dónde guardarla.
Yo te hablaba como quien arroja semillas al viento,
sin saber si la tierra escucha
o si el silencio responde.
Y tú pasabas…
como pasan los días que no preguntan,
como pasa la lluvia
sin pedir permiso al corazón.
No supiste
que en tu nombre secreto
se me desordenaban los inviernos,
que en tus ojos encontraba
un país sin mapas donde quedarme.
Fui aprendiendo a callar tu presencia,
a nombrarte por dentro,
a sostenerte en lo invisible
como se sostiene una estrella que no cae.
Y aunque no hubo caminos compartidos,
ni la misma orilla para los dos,
te llevo en mí
como se lleva el fuego bajo la piel del agua:
sin mostrarlo,
sin que se note,
sin que nadie lo entienda.
Seguirás siendo esa distancia dulce
que no se alcanza,
esa voz que no responde,
ese silencio que aún me mira.
Y en mis ojos…
quedas.
24/05/2026
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras mu**to.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto
23/05/2026
Quiero que sepas una cosa.
Tú sabes cómo es esto:
si miro la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana,
si toco junto al fuego la impalpable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña,
todo me lleva a ti, como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales, fueran pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.
Ahora bien, si poco a poco dejas de quererme
dejaré de quererte poco a poco.
Si de pronto me olvidas no me busques,
que ya te habré olvidado.
Si consideras largo y loco
el viento de banderas que pasa por mi vida
y te decides a dejarme a la orilla
del corazón en que tengo raíces,
piensa que en ese día,
a esa hora levantaré los brazos
y saldrán mis raíces a buscar otra tierra.
Pero si cada día,
cada hora sientes que a mí estás destinada
con dulzura implacable.
Si cada día sube
una flor a tus labios a buscarme,
ay amor mío, ay mía,
en mí todo ese fuego se repite,
en mí nada se apaga ni se olvida,
mi amor se nutre de tu amor, amada,
y mientras vivas estará en tus brazos
sin salir de los míos.
21/05/2026
❤️🩹Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Punto final....
14/05/2026
Yo tengo tantos hermanos,
que no los puedo contar:
en el valle, en la montaña,
en la pampa y en el mar.
Cada cual con sus trabajos,
con sus sueños cada cual:
con la esperanza delante,
con los recuerdos detrás.
Yo tengo tantos hermanos,
que no los puedo contar.
Gente de mano caliente,
por eso de la amistad:
con un rezo pa’ rezarlo,
con un llanto pa’ llorar,
con un horizonte abierto,
que siempre está más allá
y esa fuerza pa’ buscarlo
con tesón y voluntad.
Cuando parece más cerca
es cuando se aleja más.
Yo tengo tantos hermanos,
que no los puedo contar:
Y así seguimos andando,
curtidos de soledad:
nos perdemos por el mundo;
nos volvemos a encontrar
y así nos reconocemos
por el lejano mirar;
por la copla que mordemos:
semilla de inmensidad.
Y así seguimos andando,
curtidos de soledad
y en nosotros nuestros mu**tos,
pa’ que naide quede atrás.
Yo tengo tantos hermanos,
que no los puedo contar
y una novia muy hermosa,
que se llama Libertad.
11/05/2026
Te miro en silencio
como quien guarda un secreto
debajo del pecho,
como quien aprende a quererte
sin decir tu nombre demasiado fuerte.
Nadie sospecha
que en medio de las conversaciones simples
yo me pierdo en tus gestos,
en la manera en que te reís,
en cómo el mundo parece más liviano
cuando estás cerca.
Me aprendí tus horarios,
tus frases favoritas,
el sonido exacto de tu voz
cuando hablás feliz.
Y aunque disimulo,
hay algo de vos
quedándose en mí todo el tiempo.
Este amor escondido
vive en las miradas rápidas,
en los mensajes que escribo y borro,
en las palabras que nunca me animo a decir
por miedo a romper
la calma de tenerte cerca.
Porque a veces enamorarse
también es esto:
querer en silencio,
sonreír desde lejos,
y esperar que algún día
el corazón encuentre el valor
de dejar de esconderse.
06/05/2026
En la grieta del cansancio nace el grito,
en la herida abierta crece la voz,
no hay silencio que encadene al infinito
ni sombra eterna que venza al sol.
Caminamos con barro en los pies,
con historias que duelen al nombrar,
pero hay fuego latiendo en la piel
que no aprende jamás a callar.
Cuando el mundo se vuelve tormenta,
y la fe parece retroceder,
hay un pulso que insiste y se inventa:
resistir es volver a nacer.
No hay noche que dure por siempre,
ni derrota que pueda durar,
porque incluso en lo más inclemente
hay un sol esperando brotar.
Y aunque tiemble la tierra y el miedo,
y la duda nos quiera vencer,
hay un pueblo sembrando en el suelo
la certeza de volver a crecer.
Porque luchar es más que la herida,
es un acto profundo de amor,
es creer que en medio de la vida
siempre, siempre… saldrá el sol.