07/08/2021
CUANDO UN NIÑO SE MUEVE MUCHO,
se tiende a pedirle quietud. Y es todo lo contrario lo que necesita. Lo que calma es el movimiento. Solamente conseguirá la quietud cuando haya conquistado su cuerpo y el equilibrio. El equilibrio es la base fisiológica de la atención, de la concentración, de la quietud. Fíjate qué hacemos cuando un bebé llora mucho: lo acunamos en los brazos adelante, hacia atrás, de lado en lado... No tenemos que perder este instinto que liga con la necesidad del niño. En este sentido, en las casas y las escuelas tendrían que dejar de castigar sin salir al patio a los niños. El movimiento es la única cosa que puede salvar al niño de la desconcentración.
Tamara Chubarovsky
Fuente: https://www.segre.com/es/noticias/lectura/entrevista/2018/01/14/tamara_chubarovsky_canviant_manera_parlar_podem_millorar_fisica_emocionalment_37149_1678.html
Imagen: René Maltête