Sol Naciente es un Centro de desarrollo Espriritual para la Nueva Humanidad Dirigida desde sus inicios por su Rectora y Fundadora Delia Tello Contreras.
Sol Naciente, Desarrollo Integral para la Nueva Humanidad es una institución creada para ser un aporte de estudio, meditación y práctica en la adquisición de nuevas conductas en el ser humano del Tercer Milenio. Las puertas están abiertas para todo aquel que venga con intenciones de mejorarse, de superarse a sí mismo y de ser una contribución positiva donde le corresponda vivir, trabajar y relaci
onarse con otros seres vivos. Propicia la importancia de la auto-estima elevada como motor que impulsa “al ser a ser”. La relación más importante y vital que los seres humanos establecemos es con nosotros mismos; cuando aprendemos a amarnos, a respetarnos, a aceptarnos, a valorarnos se moviliza el poder creador y realizador propio; somos capaces de amar, respetar, aceptar y valorar a otros seres humanos. La introspección, la retrospección, la meditación reflexiva son algunos de los ejercicios mentales más recurrentes de los estudiantes de escuelas de desarrollo personal como la nuestra, ellas nos permiten observar nuestra vida y cómo la vivimos. El resultado es darnos cuenta cabal que hemos adquirido conductas que atentan en contra de nuestro propio ser espiritual. Entonces advertimos la necesidad de adquirir nuevos comportamientos, con la finalidad de ser capaces de afrontar con fuerza interior, los flujos y reflujos de nuestras propias vidas. Luego, Sol Nacientes surge como una posibilidad real para entregar a sus alumnos, la teoría y la práctica de arte de vivir; a través de charlas, meditaciones solares y lunares, seminarios, talleres; terapias alternativas de sanación en Reflexología, Reiki, Masaje Tuina, Sonoterapia, Yoga Alfa; Hipnoterapia como reprogramación mental. Éstos son sus aportes concretos a la sociedad. Sol Naciente, Desarrollo Integral para la Nueva Humanidad fue fundada el 21 de diciembre de 1996 y abrió sus puertas a los estudiantes, el 24 de marzo de 1997. Desde sus comienzos y sin interrupción, Sol Naciente ha invitado a participar a cientos de almas en actividades con entrada liberada, cumpliendo con su parte en el servicio desinteresado y altruista, hacia la humanidad; ellas son las meditaciones lunares y las meditaciones solares. En las meditaciones de plenilunio, en ciclos aproximados de 28 días, se realiza una poderosa acción colectiva de servicio espiritual; en dichas oportunidades se vive un momento muy especial cuando el sol refleja su luz en la luna, sin oposición de nuestro planeta, y se trabaja grupalmente con la vibración sanadora de instrumentos y cantos sagrados, generando una alta energía vibracional en los que participan, que influye en sus corazones y sus mentes, de tal manera que puedan iluminar sus oscuridades, así este colectivo humano puede influir positivamente en el colectivo humano. En las meditaciones solares, tanto las celebraciones equinocciales como las solsticiales, Sol Naciente busca que el estudiante encuentre la paz en sí mismo y en su medio, para así contribuir a “que la paz prevalezca en la Tierra”. En este trabajo meditativo, el estudiante siembra objetivos de desarrollo personal que lo enriquece y por ende, al mejorar su calidad de vida, mejora su entorno. Paso a paso, durante el año solar, el estudiante tiene la oportunidad de evaluar su trabajo de siembra y de ver objetivamente, su cosecha final. Texto elaborado por Delia Tello, Directora de Sol Naciente, Desarrollo Integral para la Nueva Humanidad en Diciembre de 1996.