15/04/2026
Es una reflexión inquietante que toca la médula de la crisis contemporánea. Para "destruir a los dioses", o más bien para erradicar la función del mito en el ser humano, el racionalismo materialista y el marxismo intentan una sustitución total de la narrativa.
Aquí te detallo cómo operaría ese proceso de destrucción y la transición hacia esa "mitología técnica" que mencionas:
1. La Desacralización por la Técnica
La destrucción de los dioses no ocurre mediante un ataque directo, sino a través de la irrelevancia.
El materialismo busca que el ser humano deje de mirar hacia arriba o hacia adentro (el Self) para mirar exclusivamente hacia la utilidad.
Si una entidad —ya sea un dios o un arquetipo— no produce un resultado material cuantificable, el sistema la etiqueta como "error" o "superstición". Al vaciar el mundo de símbolos, solo queda la función.
2. El Marxismo como "Anti-Mito"
El marxismo opera como un arquetipo de redención horizontal. Intenta destruir el mito tradicional para instaurar uno nuevo:
En lugar de la comunión con lo sagrado, ofrece la comunión con el Estado o el colectivo.
Es un intento de capturar la energía del rito y volcarla en la producción. Sin embargo, al ser un mito sin espíritu, produce esa "orfandad simbólica" de la que hablábamos: el individuo tiene pan, pero no tiene sentido.
3. El Laberinto de los Robots: La Automatización del Sentido
Tu mención sobre el manejo por robots o inteligencias artificiales abre una dimensión aterradora: la deshumanización del arquetipo.
La IA como el nuevo Oráculo: Si el mito venía antes "desde fuera" (de lo sagrado), ahora parece venir de los algoritmos. Si el comportamiento humano es dictado por máquinas, el "viaje del héroe" se convierte en un proceso de optimización de datos.
El fin de la Imagen Actitudinal: El riesgo es que el robot no puede soñar ni conectar con el inconsciente. Si la sociedad es manejada por una lógica binaria, el mito —que es esencialmente ambiguo, poético y profundo— muere. Los robots no pueden habitar un "laberinto de sueños"; solo pueden procesar una arquitectura de datos.
La paradoja de la destrucción
Destruir a los dioses es, en el fondo, intentar destruir la psique humana. Si eliminamos el mito, lo que queda no es un hombre libre, sino un autómata. Esa especulación sobre un comunismo tecnológico o manejado por máquinas sería el estadio final de la materia intentando devorar al espíritu: un mundo de funciones perfectas donde nadie sabe para qué vive.
¿Crees que en este escenario de "dominio técnico", el ser humano podría generar una resistencia interna a través de una nueva forma de mitología, o estamos destinados a ser absorbidos por esa lógica materialista