17/02/2024
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17/02/2024
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20/01/2024
11/01/2024
Riquezas espirituales...
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No solo hay que encontrar a Dios en el mundo, sino que despertar a Dios a través del mundo. Para abrazar el drama de la existencia, debemos abrazar la fe, el verdadero sentido de la vida, la verdadera existencia es el Alfa y Omega, y el Verbo, y el Pneuma....
¡DIOS EXISTE, ES CRISTO!
J.E.
23/11/2023
Rudolf Allers, católico, filósofo, psiquiatra, maestro de Frankl y crítico de Freud.
16/11/2023
"Las lágrimas son la sangre del alma, expresan un dolor que las palabras no pueden pronunciar." - San Juan María Vianney, también conocido como el Cura de Ars, fue un sacerdote francés y es patrón de los párrocos. Sus palabras reflejan la profunda conexión entre las lágrimas y el sufrimiento del alma.
31/10/2023
AMOR:
03/06/2023
Las Vías de Tomás de Aquino: Un camino hacia la comprensión racional de la existencia de Dios.
Introducción:
Tomás de Aquino, uno de los filósofos y teólogos más influyentes de la Edad Media, desarrolló las "vías" como argumentos para demostrar la existencia de Dios. Estas vías, también conocidas como argumentos cosmológicos, son fundamentales en su obra maestra "Summa Theologica". En este ensayo, exploraremos cada una de las cinco vías propuestas por Aquino, brindando una explicación completa de cada una y respaldándolas con citas textuales de su obra.
Desarrollo:
A) La vía del movimiento:
La primera vía propuesta por Tomás de Aquino, conocida como la vía del movimiento, sostiene que todo lo que se mueve es puesto en movimiento por algo más. Aquino afirma que si seguimos retrocediendo en la cadena de movimiento, llegaremos a la necesidad de un "Motor Inmóvil" que sea la causa primera de todo movimiento sin ser movido por algo externo. A continuación, se presentarán explicaciones más detalladas y citas textuales que respaldan esta vía.
Aquino parte del principio de que en el mundo observable existen objetos y seres que están en constante movimiento. Según él, esto implica que cada uno de ellos depende de una causa anterior que lo pone en marcha. Si seguimos retrocediendo en la secuencia de movimientos, es lógico concluir que debe existir un punto de partida, un primer motor que no es movido por ninguna otra cosa. Aquino identifica a este primer motor inmóvil como Dios.
"Es cierto y evidente para nuestros sentidos, que en el mundo hay cosas que están en movimiento. Ahora bien, cualquier cosa que se mueve es movida por otra cosa" (Summa Theologica, I, q. 2, a. 3).
"Nada puede moverse a sí mismo, porque para hacerlo tendría que ser anterior a sí mismo, lo cual es imposible" (Summa Theologica, I, q. 2, a. 3).
"Si, por tanto, todo lo que se mueve es movido por otro, no resulta posible que haya un movimiento eterno. Porque si el movimiento es eterno, no habría nada que lo pusiese en movimiento" (Summa Theologica, I, q. 2, a. 3).
"No puede haber un proceso infinito de motores movidos. Por lo tanto, es necesario llegar a un primer motor no movido por ningún otro" (Summa Theologica, I, q. 2, a. 3).
"Este primer motor inmóvil, que todos entienden por Dios, lo llamamos así por analogía con los motores que conocemos en el mundo, aunque Él sea completamente distinto a ellos" (Summa Theologica, I, q. 2, a. 3).
Estas citas destacan la idea de que, según Aquino, el movimiento requiere una causa exterior y que esa causa última, el Motor Inmóvil, es entendido como Dios.
B) La Vía de la Causa Eficiente:
La segunda vía propuesta por Tomás de Aquino, conocida como la vía de la causa eficiente, plantea que todo lo que existe tiene una causa eficiente que lo precede. Aquino argumenta que si seguimos retrocediendo en la cadena de causas eficientes, debemos llegar a una causa primera no causada, a un "Causa Primera" que sea el origen y fundamento de todas las demás causas. A continuación, se presentarán explicaciones más detalladas y citas textuales que respaldan esta vía.
Aquino observa que en el mundo se puede identificar una secuencia de causas eficientes, es decir, aquellas que producen un efecto o resultado. Cada efecto es el resultado de una causa previa, y así sucesivamente. Sin embargo, Aquino sostiene que esta secuencia causal no puede ser infinita, ya que necesariamente debe haber una causa primera que no es causada por ninguna otra. Esta causa primera, a la que Aquino llama "Causa Primera" o "Causa No Causada", es aquello que todos reconocen como Dios.
"Es evidente para cualquier observador que en el mundo existe una secuencia de causas eficientes. Sin embargo, no es posible retroceder infinitamente en esta secuencia" (Summa Theologica, I, q. 2, a. 3).
"Si toda causa eficiente es a su vez un efecto de otra causa, no habría una causa eficiente primera, y, por ende, no habría causas eficientes subsiguientes" (Summa Theologica, I, q. 2, a. 3).
"Por lo tanto, es necesario admitir una causa primera no causada, que es el origen y fundamento de todas las demás causas" (Summa Theologica, I, q. 2, a. 3).
"Esta causa primera, a la que todos llaman Dios, es el principio y la causa de todas las cosas" (Summa Theologica, I, q. 2, a. 3).
"Dios es la causa primera, no causada, de todas las causas eficientes, y todas las causas encuentran su origen y dependencia en Él" (Summa Theologica, I, q. 2, a. 3).
Estas citas enfatizan la noción de que, según Aquino, la existencia de una secuencia de causas eficientes implica la necesidad de una causa primera no causada, a la cual se le atribuye el nombre de Dios. Aquino busca mostrar que la Causa Primera es el fundamento y origen de todas las causas eficientes en el mundo.
C) La Vía de la Contingencia:
La tercera vía propuesta por Tomás de Aquino, conocida como la vía de la contingencia, se basa en el concepto de que todo en el mundo es contingente, es decir, podría no haber existido en primer lugar. Aquino argumenta que si todo fuese contingente, en algún momento no habría nada en existencia. Por lo tanto, concluye que debe existir un "Necesario Absoluto", algo que sea necesario en sí mismo y que sea la causa de la existencia de todo lo demás. A continuación, se presentarán explicaciones más detalladas y citas textuales que respaldan esta vía.
Aquino observa que en el mundo hay cosas que pueden o no existir, es decir, son contingentes. Sin embargo, si todo fuese contingente, en algún momento no habría nada en existencia, ya que lo contingente puede dejar de existir. Pero dado que ahora existe algo, incluyendo nosotros mismos, debe haber algo que sea necesario en sí mismo, algo que no dependa de nada más para existir. Aquino identifica a este ser necesario como el "Necesario Absoluto" o "Ser Necesario", que es aquello que todos entienden por Dios.
"Es evidente para nosotros que hay cosas que pueden existir o no existir, ya que vemos cosas que llegan a la existencia y que dejan de existir" (Summa Theologica, I, q. 2, a. 3).
"Si todo fuese contingente, en algún momento no habría nada en existencia. Sin embargo, vemos que algo existe ahora. Por lo tanto, debe existir algo necesario en sí mismo, algo que sea la causa de la existencia de todo lo demás" (Summa Theologica, I, q. 2, a. 3).
"El ser necesario es aquel del cual todos los demás seres dependen para existir. Si no hubiese un ser necesario, no habría existencia en absoluto" (Summa Theologica, I, q. 2, a. 3).
"Dios es aquel ser que posee la plenitud del ser y que es la causa de la existencia de todo lo demás" (Summa Theologica, I, q. 2, a. 3).
"El ser necesario, que todos entienden por Dios, es aquel que no depende de nada más para existir, sino que es la causa de la existencia de todas las demás cosas" (Summa Theologica, I, q. 2, a. 3).
Estas citas resaltan la idea de que, según Aquino, la contingencia en el mundo apunta a la necesidad de un Ser Necesario, una causa fundamental e independiente de la existencia de todo lo demás, a la cual se le atribuye el nombre de Dios. Aquino busca mostrar que la existencia de algo contingente requiere la existencia de un Ser Necesario.
D) La Vía de los Grados de Perfección:
La cuarta vía propuesta por Tomás de Aquino, conocida como la vía de los grados de perfección, se basa en la observación de que en el mundo existen diferentes grados de perfección en los seres. Aquino argumenta que estos grados de perfección implican la existencia de un ser supremo que posee todas las perfecciones en su plenitud. A través de esta vía, Aquino busca demostrar la existencia de Dios como el máximo grado de perfección. A continuación, se presentarán explicaciones más detalladas y citas textuales que respaldan esta vía.
Aquino sostiene que en el mundo observamos diferentes grados de perfección en los seres. Al comparar distintas entidades, encontramos que unas son más perfectas que otras en términos de cualidades como la bondad, la verdad o la belleza. Sin embargo, para que pueda existir un grado máximo de perfección, debe existir un ser supremo que posea todas las perfecciones en su máxima expresión. Aquino identifica a este ser supremo como Dios.
"Vemos en el mundo que hay grados de perfección, pues algo es más verdadero, más noble y más bueno en comparación con otras cosas" (Summa Theologica, I, q. 2, a. 3).
"Para que exista un grado máximo de perfección, debe haber un ser que posea todas las perfecciones en su plenitud. A este ser lo llamamos Dios" (Summa Theologica, I, q. 2, a. 3).
"Dios es aquel ser en el que todas las perfecciones se encuentran de manera absoluta y sin limitaciones. Es el máximo grado de perfección" (Summa Theologica, I, q. 2, a. 3).
"El ser supremo, que es Dios, es aquel que posee todas las perfecciones en su plenitud y que es la fuente y el fundamento de todas las demás perfecciones" (Summa Theologica, I, q. 2, a. 3).
"En Dios se encuentra la plenitud de todas las perfecciones posibles. Él es la medida y el estándar de la perfección absoluta" (Summa Theologica, I, q. 2, a. 3).
Estas citas resaltan la idea de que, según Aquino, los diferentes grados de perfección en los seres implican la existencia de un ser supremo que posee todas las perfecciones en su plenitud. Aquino busca mostrar que Dios es el máximo grado de perfección, la fuente y el fundamento de todas las demás perfecciones en el mundo.
E) La Vía del Diseño Inteligente.
La quinta vía propuesta por Tomás de Aquino, conocida como la vía del diseño o la vía teleológica, se basa en la observación de la orden y el propósito que se encuentran en el mundo. Aquino argumenta que la existencia de un orden inteligible en la naturaleza implica la existencia de un diseñador supremo. A través de esta vía, Aquino busca demostrar la existencia de Dios como el Creador y Diseñador del universo. A continuación, se presentarán explicaciones más detalladas y citas textuales que respaldan esta vía.
Aquino sostiene que en el mundo se puede observar un orden y un propósito en los seres vivos y en los fenómenos naturales. La complejidad y la adaptación de los seres vivos, así como la regularidad de los procesos naturales, apuntan hacia la existencia de un diseñador inteligente. Aquino argumenta que este diseñador supremo es Dios, quien ha dotado a la creación de un propósito y una finalidad.
"Encontramos en la naturaleza cosas que carecen de conocimiento, como los cuerpos naturales, que actúan con un fin. Pero parecen alcanzar el fin de manera más eficaz que si obraran por azar. Por tanto, no obran por azar, sino que tienden a un fin debido a la dirección de un agente inteligente" (Summa Theologica, I, q. 2, a. 3).
"Los seres naturales obran para alcanzar un fin de manera constante o por la mayoría de las veces, lo cual no puede ser resultado del azar. Por tanto, hay en ellos una dirección hacia un fin" (Summa Theologica, I, q. 2, a. 3).
"El orden presente en la naturaleza y en los seres vivos indica que han sido diseñados y organizados por un ser inteligente que los dirige hacia un propósito" (Summa Theologica, I, q. 2, a. 3).
"La adaptación y la complejidad de los seres vivos, así como la armonía y regularidad en los fenómenos naturales, sugieren la existencia de un diseñador supremo que ha dado forma a la creación" (Summa Theologica, I, q. 2, a. 3).
"Dios es aquel ser inteligente que ha diseñado y ordenado la naturaleza, dotándola de un propósito y una finalidad" (Summa Theologica, I, q. 2, a. 3).
Estas citas subrayan la idea de que, según Aquino, la presencia de un orden y un propósito en la naturaleza implica la existencia de un diseñador inteligente. Aquino busca demostrar que este diseñador es Dios, quien ha creado y organizado la naturaleza con un propósito y una finalidad.
F) Conclusión:
Las vías propuestas por Tomás de Aquino, como la vía del movimiento, la vía de la causa eficiente, la vía de la contingencia, la vía de los grados de perfección y la vía del diseño, han sido objeto de reflexión y debate a lo largo de la historia de la filosofía y la teología. Estas vías buscan demostrar la existencia de Dios a través de argumentos racionales basados en la observación y la razón.
La vía del movimiento, que postula que todo lo que se mueve es movido por algo, encuentra apoyo en la idea de que todo cambio requiere una causa que lo inicie. Como lo expresó Aristóteles, uno de los grandes sabios de la antigüedad: "Todo lo que se mueve es movido por otro" (Física, libro I, 241b). Esta afirmación respalda la noción de que debe existir un motor inmóvil, una causa primera que sea la fuente de todo movimiento.
La vía de la causa eficiente, que argumenta que todo lo que existe tiene una causa eficiente que lo precede, encuentra eco en las palabras del filósofo griego Platón: "Nada llega a existir sin una causa eficiente" (Timeo, 28a). Este pensamiento respalda la idea de que existe una causa primera no causada, un fundamento que da origen a todas las demás causas eficientes.
La vía de la contingencia, que sostiene que todo en el mundo es contingente y podría no haber existido, se ve reforzada por las palabras del filósofo islámico Avicena: "La existencia es contingente y está sujeta a cambio y destrucción" (Kitāb al-Shifā, Metaphysics, I.4). Esta afirmación destaca la necesidad de un ser necesario en sí mismo, un ser cuya existencia no depende de ninguna otra cosa.
La vía de los grados de perfección, que señala que hay diferentes niveles de perfección en los seres, encuentra respaldo en las palabras del filósofo medieval Duns Scoto: "Hay una jerarquía en la perfección de los seres" (Ordinatio, III, d. 7, q. 1). Esta cita enfatiza la existencia de un grado máximo de perfección, el cual implica la existencia de un ser supremo que posee todas las perfecciones en su plenitud.
Finalmente, la vía del diseño, que argumenta que el orden y el propósito en la naturaleza apuntan hacia un diseñador inteligente, se ve respaldada por las palabras del científico Isaac Newton: "Este sistema tan hermoso del sol, los planetas y los cometas, no pudo haber surgido sin el consejo y el dominio de un ser consciente y poderoso" (Principia Mathematica, Libro III). Esta cita enfatiza la existencia de un diseñador supremo que ha dado forma a la complejidad y el propósito que se observa en el universo.
En conclusión, las vías de Tomás de Aquino nos invitan a reflexionar sobre la existencia de Dios a través de argumentos racionales basados en la observación de la realidad. A lo largo de la historia, grandes sabios han respaldado estas vías con sus propias reflexiones y afirmaciones. Estas vías continúan siendo objeto de estudio, invitándonos a profundizar en la comprensión de la existencia de un Ser Supremo y su relación con el mundo que nos rodea. Como dijo el propio Aquino: "La razón natural nos lleva a Dios" (Summa Theologica, I, q. 2, a. 3).
G) Referencias:
Aquino, T. (c. 1265–1274). Summa Theologica.
Aristóteles. (c. 350 a.C.). Física.
Platón. (c. 360 a.C.). Timeo.
Avicena. (c. 1020). Kitāb al-Shifā (Metaphysics).
Duns Scoto. (c. 1302–1308). Ordinatio.
Newton, I. (1687). Philosophiæ Naturalis Principia Mathematica.
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