08/04/2020
La liebre de pascua.
Ss cuenta la historia de una familia de conejos, que durante días se prepara para la fiesta de la Pascua. Van al gallinero a por huevos, los transportan con cuidado, luego en la casa los decoran con colores, rayitas y puntitos.
Cada año hay que elegir una liebre que será la que esconda los huevos en los jardines de los niños. El primer día sale la mayor, con su huevo rojo y violeta, pero salta muy de prisa por el prado y se le cae. Triste regresa, por tanto, no es la verdadera Liebre de Pascua.
Al día siguiente sale la segunda liebrecita, con su huevo a rayitas de muchos colores. Pasa el prado, llega al bosque, se despista y la urraca la quita el huevo. Triste regresa, esta tampoco era la verdadera Liebre de Pascua.
Al día siguiente la tercera coge su huevo plateado, cruza el prado tranquila, atraviesa el bosque atenta, llega al río, da un salto demasiado lejos y se le cae el huevo al río. Triste regresa. Esta tampoco era la verdadera Liebre de Pascua.
Al día siguiente sale la cuarta liebrecita, con su huevo naranja con pintitas azules. Cruza el prado tranquila, atraviesa el bosque atenta, cruza saltando con cuidado de piedra en piedra el río, llega donde la valla del jardín de los niños, y al querer saltarlo, ¡cataplaf!, el huevo se le cayó. Triste regresa. Esta tampoco era la verdadera Liebre de Pascua.
Entonces, al día siguiente, fue la más pequeñita. Cogió su huevo dorado con rayitas verdes, atravesó tranquila el prado, cruzó con atención el bosque, pasó con cuidado el río y muy despacio atravesó la valla. Contenta volvió, esta si era la verdadera Liebre de Pascua.