13/08/2026
Durante la jornada de ayer vivimos nuestra primera salida pedagógica como Exploradores del Corazón de Zúñiga, una experiencia que permitió a nuestros niños y niñas conocer, observar y valorar de manera directa parte importante del patrimonio de nuestra localidad.
Iniciamos el recorrido desde la escuela acompañados por Rosita Romero, guía turística de nuestra Zona Típica, quien fue orientando a los estudiantes y compartiendo información sobre la historia y las características de Zúñiga. Durante el trayecto observamos con atención las casas patrimoniales, sus fachadas, materiales de construcción y el entorno, descubriendo aquellos elementos que forman parte de la identidad de nuestro pueblo.
Posteriormente llegamos a la Sala Patrimonial, donde los estudiantes pudieron acercarse a objetos, recuerdos y testimonios de la historia local. También visitamos la Iglesia de Zúñiga y tuvimos la especial oportunidad de conocer el interior de una casa patrimonial, experiencia que permitió imaginar cómo eran las viviendas y la vida de las familias de otros tiempos.
Nuestra exploración continuó con otros aprendizajes muy significativos: observamos piezas de adobe, conocimos más sobre este material tradicional de construcción y pudimos probar una deliciosa miel producida en el sector.
Además, recibimos un hermoso regalo de Huertos de Tunca, quienes obsequiaron una suculenta a cada uno de nuestros exploradores, recuerdo que podrán cuidar y conservar como parte de esta experiencia.
Para finalizar la jornada, la Pastelería Rosita nos recibió con mucho cariño y nos invitó a compartir unos ricos calzones rotos y churrascas, cerrando nuestra salida con un momento de encuentro y alegría.
Durante todo el recorrido contamos también con la compañía y colaboración de algunos apoderados, quienes participaron activamente y nos ayudaron a resguardar y acompañar a los estudiantes.
Esta salida fue mucho más que una caminata por Zúñiga: fue una oportunidad para mirar nuestro entorno con ojos de exploradores, reconocer nuestra historia, valorar nuestro patrimonio y comprender que cada casa, cada objeto, cada construcción y cada tradición guarda una parte de nuestra identidad.
Seguimos descubriendo el corazón de Zúñiga, porque para aprender nuestra historia también debemos caminarla, observarla y vivirla.