03/04/2018
La Rabia Trans generacional de la Mujer hacia el hombre desde la visión Sistémica.
Las heridas del alma humana son tan reales como profundas.
Traspasan de una generación a otra tanto genéticamente como desde la lealtad del alma familiar, que no puede proseguir un camino de amor total y evolutivo, sin sanar antes estos quiebres energéticos, que como diques en el afluente, lo cortan, empantanando sus aguas.
Desde la visión sistémica o Constelaciones Familiares comprendemos que cada nueva generación, por amor, carga con los traumas, rabias, secretos, etc., de sus antepasados, desde los padres y hermanos, hasta a veces, la 7 generación.
Es la corriente viva del amor que busca sanar la herida. Son los abuelos y abuelas que nos miran expectantes para que saquemos del baúl del inconsciente familiar esta pesada carga que nos imposibilita tanto a ellos como a nosotros para proseguir la evolución consciente hacia el Gran Amor.
¿Qué sucede cuando las mujeres provenimos de linajes de mujeres enojadas con los hombres?....
Por lealtad hacia el amor con el que nuestra alma honra a esas abuelas, buscaremos hombres con los cuales podamos perpetuar esta cadena inconsciente. Hombres a los que silenciosamente despreciaremos por no ser lo que esperábamos que debían ser.
Y sin saber, escogeremos hombres heridos, que no pueden amar, se van y nos abandonan, se enferman y debemos hacernos cargo, fracasan, nos traicionan, etc....
Y sin saber, buscamos hombres que tienen necesidad de mujeres enojadas....como la madre, la abuela, la bis abuela....
El círculo se repite tocándose la cola y continuamos perdidas girando en él....
¿Cómo salimos?¿Cómo detenemos esta secuencia que daña y nos separa a hombres y mujeres?
Lo primero e tener el coraje de Ver.
De verse a si misma y reconocer la rabia que habita en una, y ade la que generalmente no queremos hacernos cargo.
Nos han hecho creer que la rabia es mala y debemos negarnos a ella, pero la rabia también conlleva fuerza, energía, límite y movimiento.
Si sólo acepto mi aspecto bueno no podré moverme de este atascadero inconsciente, que como el agua estancada en el dique, nos aprisiona....
Ver (te) observar (te) Tanto a las muejres como a los hombres de tu vida y tu familia, y darles un lugar en tu corazón. Reconocer sus vidas y sus rabias, sin juicio ni justificación.
Un espacio amoroso que reciba tanto a las víctimas como a quienes han sido victimarios (En los dos casos hombres y mujeres) Cada uno fue de alguna manera, atrapado en el propio dique que fue construyendo su historia familiar y ancestral.
La historia humana ha sido dura y cada uno trató de hacerlo lo mejor posible dentro de sus posibilidades. Todos ellos, sin exclusión han forjado el puente hacia este tiempo superior, donde contamos con las herramientas para la sanación y liberación tanto de ellos, como de nosotros y de las generaciones por venir.
Como si fuesemos uno solo, manifestándonos más allá del tiempo y del espacio, en una Misteriosa historia paralela...
Sólo hay que tener coraje para adentrarse en la sombra, a la oscuridad viva del inconsciente y desde el pequeño amor encender la luz que ilumina con toda la radiancia del Gran Amor la Unicidad de la Vida, sanando y Creando una nueva frecuencia para Vivir.
Valeria del Real D.