03/09/2023
Toda situación que involucre violencia, tanto física como psicológica es lamentable y repudiable.
Este tipo de escenarios es transversal, se da también entre algunos docentes, docentes hacia administrativos y algunos auxiliares, todo esto avalado por el nepotismo, y por la escasa visión de sus directivos quienes tienen una tremenda incapacidad para realizar o cumplir adecuadamente sus cargos, Marcela Torrejón, Julio Valenzuela, y un “rector” de papel Edgardo Arriagada Figueroa.
La comunidad debe hacer un llamado a la Orden de la Merced, para que, de soluciones categóricas a este difícil inconveniente, que se esta dando hace años. Se precisa que la dirección del colegio sea oxigenada urgentemente, y regresar a recuperar espacios libres de violencia, donde el objetivo principal es proporcionar espacios seguros y de aprendizaje a toda la comunidad educativa, y donde sus estamentos puedan dar soluciones objetivas sin sentirse forzados.
Recordemos que parte de la visión del colegio es aportar a la transformación social a través de una sólida formación académica, valórica. Y la dirección del colegio debe dar los ejemplos en ser consecuentes, y comprometidos con el prójimo, principios que han ido en escasez con esta infausta dirección.