02/12/2024
Comunicado a las y los trabajadores de las Universidades del Estado frente a las desvinculaciones de la Universidad de la Frontera y otras instituciones universitarias estatales.
Hoy nos encontramos en un momento crítico para las Universidades del Estado, marcado por una serie de no renovaciones de contratas y desvinculaciones que afectan gravemente a las y los trabajadores. Los recientes despidos en la Universidad de La Frontera (UFRO) -alrededor de 300 trabajadoras y trabajadores han sido desvinculados-, son consecuencia de una crisis financiera que ha llevado a esta institución a un déficit que supera los 38 mil millones de pesos, se suman a una preocupante tendencia que se está replicando en otras instituciones estatales. Esta situación, además de vulnerar los derechos de estabilidad laboral de trabajadoras y trabajadores, compromete el rol social y público de nuestras universidades.
Es fundamental que pongamos en el centro de este debate la gestión de personas y recursos financieros, dentro de nuestras universidades, lo que incluye necesariamente, una evaluación crítica del papel que han desempeñado las/os Rectores/as y sus equipos directivos. En múltiples casos, observamos una gestión altamente concentrada en decisiones unilaterales y autocráticas, con escasos mecanismos de control democrático y transparencia. Resulta inaceptable que, mientras nuestras universidades se enfrentan a graves crisis de financiamiento y sus trabajadoras y trabajadores son sometidos a la precarización, las más altas autoridades universitarias perciban sueldos millonarios, que marcan brechas abismantes con funcionarios y funcionarias que apenas ganan el salario mínimo.
Hacemos un llamado a las autoridades universitarias y gubernamentales a suspender de manera inmediata las desvinculaciones de sus trabajadores y trabajadoras y a fortalecer los mecanismos de control democrático en las decisiones estratégicas de la universidades. Si es necesario, haremos las gestiones ante la Superintendencia de Educación Superior para que se involucre en la crítica situación que atraviesan nuestras Universidades.
Esta situación exige de todas y todos nosotros una firme respuesta, no solo en defensa de nuestros empleos, sino también del carácter público de nuestras universidades. Las autoridades no pueden continuar gestionando las universidades bajo criterios de concentración del poder y lucro, desconectados de la realidad de las y los trabajadores y de la misión social de la educación pública.
Desde nuestras asociaciones y federaciones, reiteramos nuestro compromiso con la defensa de los derechos laborales, con la estabilidad del empleo público y con la lucha por un modelo de universidades estatales que se sustente en principios de equidad, democracia, transparencia y participación de la comunidad.
No permitiremos que la estabilidad de nuestras y nuestros compañeros continúe siendo socavada mientras persisten prácticas de gestión que ignoran la voz de quienes sostienen día a día nuestras universidades.
Seguiremos en pie para defender a nuestras compañeras y compañeros, e insistiremos en qué las Universidades del Estado deben ser el puntal de una sociedad transformadora, las cuales deben tener el apoyo necesario para que los proyectos universitarios sean desarrollados para el progreso de nuestro país.
POR ESTABILIDAD LABORAL PARA LOS TRABAJADORES PÚBLICOS
GESTIÓN TRANSPARENTE Y DEMOCRACIA INTERNA PARA LAS UNIVERSIDADES DEL ESTADO