15/03/2026
La imagen muestra a Albert Einstein cuando aún era un niño. Nació el 14 de marzo de 1879 en la ciudad de Ulm, en el entonces Imperio Alemán. Décadas después su nombre quedaría asociado con algunas de las ideas más profundas de la física moderna, pero su infancia no parecía anunciar necesariamente ese destino extraordinario.
Durante sus primeros años vivió en Múnich, donde su familia tenía un pequeño negocio relacionado con equipos eléctricos. Einstein asistió a la escuela primaria en esa ciudad y desde pequeño mostró una fuerte curiosidad por comprender cómo funcionaba el mundo. Una experiencia que él mismo recordaría más tarde fue cuando su padre le mostró una brújula. El hecho de que la aguja se moviera sin que nadie la tocara despertó en él una fascinación temprana por las fuerzas invisibles de la naturaleza.
Aunque a menudo se repite la idea de que fue un mal estudiante, los registros escolares muestran algo más matizado. Einstein destacaba especialmente en matemáticas y física, materias que comenzó a estudiar con mayor profundidad durante su adolescencia. Con el tiempo ingresaría en el Instituto Politécnico de Zúrich, donde se formó como físico y matemático.
En 1905, mientras trabajaba en la oficina de patentes de Berna, publicó una serie de artículos que cambiarían la física para siempre. Ese año presentó su teoría de la relatividad especial, explicó el efecto fotoeléctrico y aportó una descripción fundamental del movimiento browniano. Estas investigaciones sentaron las bases de gran parte de la física del siglo XX. Por su explicación del efecto fotoeléctrico recibiría el Premio Nobel de Física en 1921.
Años más tarde ampliaría sus ideas con la teoría de la relatividad general, publicada en 1915. En ella propuso que la gravedad no es una fuerza convencional, sino una manifestación de la curvatura del espacio y del tiempo causada por la masa y la energía. Esta teoría permitió explicar fenómenos como la desviación de la luz por la gravedad y el comportamiento de objetos extremadamente masivos, conceptos que hoy forman parte esencial de la cosmología moderna.