Mejorar el aprendizaje, la retención y la recordación del conocimiento adquiriendo un método simple basado en un nuevo paradigma: podemos aprender mucho mejor si somos capaces de organizar los contenidos de nuestros neurotransmisores, si somos los dueños de nuestras propias asociaciones. Hacer énfasis que para la construcción de un mundo más humanista se debe hacer hincapié que la historia y el pr
ogreso en la calidad de vida están construidos por la gran suma acumulativa de los aportes de las personas que llevan los nombres que las individualizan. Apuntar a valorar más las personas que nos rodean. Fomentar el aprendizaje – en este caso de los personajes elegidos – aplicando el método por Visualización y Asociación Lógica y Estratégica. (VALE)
Visualización
Los contenidos que se hacen presentes en el cerebro lo hacen mayoritariamente como imágenes. Esto por más de una razón. Estudios demuestran que las Múltiples Inteligencias* conviven en las personas con diferentes importancias relativas y con mezclas de ellas que son propias de cada persona. Se ha estimado eso sí, que aproximadamente dos tercios de las personas presentan una clara preponderancia de lo visual. Esto se puede apreciar de manera fácilmente detectable con los sueños. Los sueños se presentan como una sucesión de imágenes, que a veces se van sucediendo de forma secuencial y dinámica, y con las que a veces incluso se interactúa. De los infaltables dubitativos son pocos los que proponen que ellos funcionan de manera que difiera sustancialmente de lo dicho. No hay sueños que tengan formato comparable a procesador de texto o planilla de cálculo. Los que dicen que se les ha aparecido una de estas en sueños, lo califican más bien de pesadilla, causada por la prolongada presencia delante de procesador de texto o planilla de cálculo durante las horas laborales prolongadas. Y aún así, se presenta la imagen más que los contenidos. Llevado a los términos más simples, todo proceso cerebral es una serie de asociaciones entre las neuronas llamadas sinapsis. Los angloparlantes tienen entre sus múltiples dichos uno que se refiere a este proceso: mientras más asocias, más piensas (“The more you link, the more you think”). Estar consciente de que estamos inmersos en un proceso de establecer asociaciones ya genera un cambio sustancial en la calidad del aprendizaje, la retención y la recordación. Tomar en cuenta lo básico del proceso asociativo ya genera cambios positivos, que hacen notoria la diferencia entre un aprendizaje que se hace “con un fin en mente” con aquel en que se confía en mecanismos intuitivos rudimentarios como la repetición, la lectura en voz alta, el uso de destacadores traslúcidos de distintos colores, etc. Esto no significa que haya que descartar estas ayudas si le son útiles al interesado. Pero si es necesario entender porqué ayudan, y al entender esto, estar abiertos a incorporar otras herramientas que son más útiles aún. Lógica
Las asociaciones que se establecen deben estar dadas por la lógica, y no como frecuentemente se hace, gobernadas por intuiciones que se establecen al azar en el momento del aprendizaje. Al establecer un sistema metódico y lógico, se puede hacer combinaciones de tipo constructivista. De esta manera se garantiza la recordación, al poder reconstruir, combinando los elementos básicos iniciales, para así restaurar las combinaciones que se usaron para el aprendizaje de los contenidos y casos más complejos. Estratégica
Todos los esfuerzos de aprendizaje debieran ir encaminados hacia una meta mayor para ser debidamente productivos. Los íconos que se plantean en el método están basados en la cultura judeo cristiana occidental de una manera amplia. De esta forma, al buscar imágenes para representar nombres, se ha buscado en la Internet para encontrar a los más significativos. Aquellos que siendo circunstancialmente muy populares o repetitivos, lo son producto de la moda o de alguna tendencia que se visualiza como pasajera, han sido postergados y sustituidos por personajes de más peso histórico cultural.