12/08/2019
Lactancia materna en público
¿Morbosidad o necesidad humana?
Desde que el pasado agosto una madre fuera expulsada de una tienda de ropa (Primark) por amamantar a su bebé mientras andaba tranquilamente por los pasillos de la tienda, no paramos de escuchar hablar sobre el tema de dar el pecho en público. De hecho, muchas madres lactantes se organizaron para hacer una tetada como signo de protesta y consiguieron no sólo las disculpas públicas de Primark hacia esta mamá, sino también que se abriera el debate.
En las redes sociales se habla continuamente sobre estas cosas, mucho opinan que ver a mamás amamantando es antinatural, obsceno, que les incomoda…y muchos otros opinan que dar el pecho es lo natural, que es bonito y que el bebé lo necesita.
Y este debate es necesario porque hay que tener en cuenta que, según los resultados de la Encuesta Nacional sobre Hábitos de Lactancia Materna, el 43% de las madres lactantes siente dificultades a la hora de dar el pecho en público. ¡El 43%! casi la mitad de las mamás.
Estas dificultades suelen ser las típicas miraditas, los comentarios de la gente que ve a la madre amamantando y por supuesto, las «invitaciones» a visitar las salas de lactancia para dar el pecho.
Además, tenemos que recordar que aunque las salas de lactancia pueden ser útiles en muchas ocasiones, no son obligatorias. Son una opción más a tener en cuenta y es tan válida como amamantar sentada en una cafetería o en un parque.
Por otra parte, esta salas muchas veces no cuentan con unos requisitos mínimos de higiene y comodidad, por lo que es muy normal que las madres prefieran no usarlas. Algunas tienen dentro un baño para los niños, en muchas se calienta la comida de los bebés más grandes y el olor es molesto, a veces no tienen ni un sillón en condiciones para dar el pecho comodidad, etc.
Yo, a estas alturas de la película, todavía no soy capaz de entender cómo se puede considerar desagradable ver a una madre dando el pecho a su bebé. Algo tan precioso, tan sencillo, tan limpio y que sólo trae beneficios para todos, no puedo creer que los demás lo vean como algo indecente.
Creo que no debemos olvidarnos que la naturaleza creó los pechos para amamantar a nuestros bebés. Los pechos son perfectos y se dedican a producir leche materna en cantidad suficiente y en con condiciones óptimas para que nuestros bebés crezcan sanos y felices.
Mucha gente sigue viendo los pechos de las mujeres como algo erótico y no son capaces de comprender que el acto de amamantar es precioso y milagroso y el erotismo no tiene nada que ver aquí.
Sin embargo ocurre algo muy curioso, porque no nos asusta ver a una mujer con un gran escote ni una mujer en top less en la playa. Eso nos parece normal, pero en cuanto aparece un bebé o ¡peor! un niño grande que ya camina, nos escandalizamos y empezamos a confundir los términos.
Madres dicen sentirse señaladas por ejercer este derecho. La sociedad lo sigue viendo con pudor. La gente doble moral se escandaliza más por mujeres amamantando que por la publicidad que las muestra desnudas.
Hay una especie de sexualizacion del amamantamiento; la intolerancia no deja entender que se trata de la necesidad de un bebe de comer, no de exhibicionismo y que va por encima de todos los perjuicios y locuras de cada persona, está en el derecho de cada madre y de cada bebe.
Nuevamente se ve representada la polémica del machismo y de cómo la mujer es percibida con inferioridad, sometimiento y principalmente como un objeto sexual, por eso tanto morbo simplemente por alimentar a un bebe en público, ya que si una mujer de buen cuerpo estuviera luciendo sus senos sería algo lindo y de buen gusto.
El no consumir leche materna aumenta en los pequeños el riesgo de desnutrición, diarreas e infecciones.
El médico español carlós Gonzales, especialista en lactancia materna de la universidad de Londres, hace énfasis en que la lactancia garantiza que un recién nacido reciba todas las vitaminas y nutrientes, en las cantidades exactas, para un normal desarrollo
No limites de ninguna manera el acceso de tu hijo al pecho. Recuerda que debe mamar tantas veces y tanto tiempo como quiera. El bebe tiene siempre una buena razón para estar al pecho. La lactancia materna no es un lujo sino una necesidad social que hay que apoyar.