09/07/2026
HAY MOMENTOS EN LA VIDA EN QUE EL MARCADOR DEJA DE IMPORTAR.
Este fue uno de ellos.
Nuestros estudiantes recorrieron un camino que pocos logran construir. Partido tras partido fueron derribando obstáculos con coraje, esfuerzo y convicción. No conocieron la derrota. Cada victoria fue conquistada con el orgullo de representar a su colegio.
Llegó la final, FINAL del Campeonato Comunal de FUTSAL Galvarino.
Era el momento por el que habían entrenado, soñado y luchado; 5 minutos por lado en una FINAL no alcanzan para medir meses de preparación, pero bastan para escribir una historia.
Y, sin embargo, esa historia quedó inconclusa.
No porque ellos dejaran de creer. No porque renunciaran. No porque el rival los venciera.
Fueron decisiones tomadas fuera de la cancha las que impidieron que el partido obtuviese un verdadero vencedor.
Hay heridas que no dejan marcas visibles. La decepción de un niño al que le arrebatan la OPORTUNIDAD DE TERMINAR aquello por lo que tanto trabajó es una de ellas.
Pero también hay lecciones que solo conocen quienes eligen mantenerse firmes cuando todo parece injusto, Aprendemos lecciones de como los adultos pueden temer ante un grupo de niños con voluntad infranqueable.
Nuestros estudiantes salieron de esa cancha con la frente en alto. Porque el verdadero carácter no se demuestra cuando todo resulta favorable, sino cuando la adversidad pone a prueba nuestros valores.
Nadie podrá borrar lo que consiguieron.
Nadie podrá cambiar que llegaron invictos.
Nadie podrá quitarles el respeto que ganaron dentro de la cancha.
Porque los campeones no siempre son quienes levantan una copa (que nunca existió). A veces son quienes, aun cuando el desenlace no depende de ellos, eligen responder con dignidad, respeto y fortaleza.
Como comunidad educativa, seguiremos enseñando que el deporte existe para formar personas antes que campeones; que la justicia debe prevalecer sobre la conveniencia; y que los adultos tenemos la responsabilidad de ser ejemplo para quienes un día ocuparán nuestro lugar.
Las finales se olvidan y los trofeos se cubren de polvo.
Hoy Celebramos el coraje de un grupo de niños que jamás dejó de jugar como verda