04/01/2021
Hay una tremenda contradicción en lo quela sociedad nos enseña desde pequeños, por un lado nos infunden una carga pesada haciéndonos creer que la paternidad e aún trabajo muy duro y que no hay un modelo de excelencia "no hay padres perfectos", lo que nos incita a tener gran ansiedad por querer hacerlo mucho mejor que lo que hicieron con nosotros, evitando cometer los que nosotros concebimos como errores de nuestros padres.
De esta forma se abre un círculo vicioso donde comienzan a establecerse muchos implementos, artilugios o métodos que se hacen cada vez más imprescindibles para que nuestra paternidad sea placentera y nos de la confianza de que lo estamos haciendo bien.
Es así, como hemos ido perdiendo nuestro real sentido de la paternidad, sabiendo que "un hombre no puede recibir nada si no le hes dado del cielo", por lo tanto es Dios mismo quien nos capacita para efectuar la tarea que Él mismo nos encomendó, pues nuestros hijos son herencia de Jehová.
De esta forma hoy abrimos un ciclo en , donde compartiremos la verdad de la Paternidad a la luz de las enseñanzas que hemos recibido de Papá.