08/05/2026
“Hidropoéticas afectivas de una ciudad humedal”
El próximo lunes 11 de mayo a las 18 horas se inaugura en Sala de Obra “Hidropoéticas afectivas de una ciudad humedal” (2025), un proyecto artístico que busca poner en valor al río como protagonista, desde ahí se relata una historia sobre las aguas de los territorios de esta ciudad humedal penquista. Humedales, lagunas y esteros que se conectan y alimentan del flujo fluvial para dar vida a toda la cuenca. La creación transdisciplinaria pertenece a la artista local Hannelore Grosser quien escribe la historia, el guión y los textos poéticos, y que traduce en acciones performáticas encarnando a espíritus y seres que habitan el territorio en diferentes dimensiones. El registro audiovisual y fotográfico fue realizado por Pola Berroeta, las imágenes fotográficas y de dron de la acción en playa Ramuntcho son Javiera Toro y Andrés Toro. El diseño y realización de vestuario estuvo a cargo de Vanessa Leiva Vergara.
Hannelore invita y abre la reflexión sobre tres territorios protegidos en calidad de Santuarios de la Naturaleza que están conectados por medio de sus aguas, que geográficamente se ubican en tres comunas que colindan: Península de Hualpén (1976), Laguna Grande Humedal Los Batros (2022), y Humedal Desembocadura del Río Bío-Bío (2023). Sin embargo, este ecosistema de 4.555 hectáreas se extiende más allá del perímetro protegido por ley, enmarcando al Gran Concepción como una Ciudad Humedal.
El río Biobío es una frontera natural e histórica con Wallmapu y sigue siendo un lugar de disputa que ha sido objeto del extractivismo: áridos y arenas de su orilla, centrales hidroeléctricas en las montañas, contaminación de aguas, deforestación del bosque nativo y propagación de monocultivos lo que ha producido erosión e incendios sin control.
Hidropoética rescata dos palabras de origen griego hidro que significa agua y poiesis que se traduce por creación. Podemos comprenderlo como las maneras de crear y ser del elemento agua, un flujo infinito, un constante movimiento, una transformación que se renueva todo el tiempo. El agua es vida y el origen de la vida es el agua. Nos invita a reflexionar y dialogar sobre las formas que tenemos de relacionarnos con este elemento en nuestro cuerpo-territorio. Y a eso apunta este proyecto, a imaginar, sentir y evocar nuevas maneras de vincularnos con el agua desde la que circula y compone nuestra estructura física como la que habita en el lugar que vivimos. Miradas que trascienden desde lo íntimo hacia lo cósmico. Pensar como el agua nos crea y nos da vida, nos lleva a visualizar su vulnerabilidad constante en los tiempos que vivimos. La relación entre nuestro habitar como seres vivos en un ecosistema en el cual la protección y el cuidado del agua está en peligro constante.
Por otra parte, la afectividad brota de esta misma relación del ser con el agua, puesto que los afectos nos explican el sentir de los seres vivos y su capacidad de percibirse y vincularse como cuerpos que se conectan entre sí, que se unifican, que se transmutan.
Esta exhibición integra los registros de las prácticas situadas y de las artes textiles elaboradas por la artista local, que comprende una serie de dibujos del proceso creativo, 16 fotografías de 13x18 y 30x40, un videoperformance de 25 min, 8 esculturas textiles, 7 lienzos bordados de diferentes formatos, 1 sonaja y 4 piezas de vestuario. También agregar que la muestra incluye 3 acciones: el proyecto original, Salvemos Ramuntcho y II encuentro TEV.
“Hidropoéticas afectivas de una ciudad humedal” estará abierta al público de lunes a viernes de 14:30 a 19 horas hasta el 22 de mayo.