14/07/2022
morin edgar siete saberes necesarios para la educacion del futuro
La vida es una vorágine de emociones, estados, relaciones, situaciones, etc. que nos dificultan una comprensión global de lo que acontece. Esto mismo sucede en el aula, hay tantos aspectos que nos cuesta configurar la realidad. Hoy proponemos una nueva mirada que afronta la diversidad y la individualidad para dar sentido a la realidad que tenemos cada día en el aula.
Tenemos que significar la figura de Edgar Morín, filósofo y sociólogo francés que a lo largo de su trayectoria ha ido reconstruyendo su propio saber, incorporando y transformando múltiples miradas. Hoy en día podemos hablar del Paradigma de la Complejidad para explicar en cierta medida, las dinámicas humanas. Y de él, queremos resaltar tres aspectos que deben modificar la realidad educativa:
Diversidad: la vida tiene multitud de formas y los colectivos deben favorecer este hecho. Al hacerlo favorecemos la creatividad y la inclusión en el aula. La educación debiera tener la capacidad de generar espacios de seguridad y acompañamiento que generen las sinopsis necesarias para el desarrollo cognitivo, emocional y corporal. Ajustándose siempre a las múltiples capacidades del ser humano.
Auto-organización: los colectivos deben poder manejar su desarrollo con un margen de libertad que les permita ser autónomos. Debemos genera dinámicas auto-organizativas que lleven al alumno/a a ser autónomo y responsable de la dinámica del aula.
Cooperación: llevamos muchos años trabajando individualmente. Hoy en día sabemos que el desarrollo se genera en la interacción de diferentes individualidades que crean una red de crecimiento común.
“El punto crítico de éxito de la nueva generación es el liderazgo en equipo, así se genera todo” Angélica Olvera
“La combinación de estos tres principios es de una riqueza extraordinaria. Cualquier exceso de control, pensando que eso va a aumentar la eficacia y el éxito, y/o que se deja llevar por la trampa de la simplificación, […] disminuirá las posibilidades de un desarrollo armónico”.1 Esto nos lleva a una gran reflexión a los docentes.
Morín, habla de hacer una reestructuración en la educación para este nuevo siglo y según sus palabras, “esa reorganización no se refiere al acto de enseñar, sino a la lucha contra los defectos del sistema, cada vez mayores. Por ejemplo, la enseñanza de disciplinas separadas y sin ninguna intercomunicación produce una fragmentación y una dispersión que nos impide ver cosas cada vez más importantes en el mundo. Hay problemas centrales y fundamentales que permanecen completamente ignorados u olvidados, y que, sin embargo, son importantes para cualquier sociedad y cualquier cultura.”
Y es por eso que nos ofrece los 7 saberes necesarios para la educación del futuro:
1. Reconocer las cegueras del conocimiento: el error y la ilusión
La educación debe conocer las características plurales del ser humano y permitir el error y la ilusión como parte del conocimiento. Conocer el proceso de adquisición de éste, debe ser la necesidad primera para afrontar los nuevos retos.
2. Los principios del conocimiento pertinente
Nos vemos atestados de conocimientos fragmentados que no somos capaces de ligar a nada. Necesitamos generar métodos que faciliten el conocimiento de las relaciones y complejidades de lo que aprendemos para poder contextualizar en algo más global que cobre sentido.
Descargar de
https://drive.google.com/open?id=1kYy093POTiPICLV5gRMSsOadk_Q13to9
https://mega.nz/ #!ToV2CIyS!gi-RPtLo_bv3ogG3nHEoBl8km4ZHO8lMFEWaKus1agk