18/08/2026
Agosto | Infecciones intrahospitalarias 🦠
Muchas infecciones intrahospitalarias no comienzan con un gran error.
Comienzan con pequeñas prácticas que repetimos todos los días y que, con el tiempo, terminamos normalizando.
Un material que no fue correctamente lavado antes de desinfectarlo.
Un catéter que manipulamos sin una técnica aséptica adecuada.
Una superficie de alto contacto que olvidamos limpiar.
Unas manos que no higienizamos entre pacientes.
Un antibiótico utilizado cuando no era realmente necesario.
Un protocolo que existe… pero que no siempre cumplimos.
En medicina veterinaria, la prevención de las infecciones intrahospitalarias no depende de una sola medida: requiere higiene de manos, limpieza y desinfección efectiva, manejo adecuado de dispositivos invasivos, uso responsable de antimicrobianos y protocolos que realmente se apliquen.
Este mes hemos hablado de infecciones intrahospitalarias.
Hoy queremos mirar algo aún más incómodo:
¿Qué prácticas frecuentes dentro de nuestros hospitales y clínicas pueden estar aumentando el riesgo de infección de nuestros propios pacientes?
Porque muchas veces el problema no es que no sepamos qué hacer.
Es que nos acostumbramos a hacerlo mal.