07/08/2026
Dicen que hay que encontrar el equilibrio entre la vida personal y el trabajo.
Que uno debe buscar ese famoso “balance”.
Pienso todo lo contrario.
Cada vez que salgo de casa, lo único en lo que pienso es en trabajar.
Me despierto y pienso en el negocio.
Antes de dormir, lo mismo.
Y así todos los días.
Todo el tiempo.
Porque para mí, esa también es la vida.
Es construir.
Es crear.
No quiero balance. No estoy alineado a esa idea.
Prefiero ser un enfermo obsesionado entregado a un propósito, aunque no lo consiga.
Antes que mirar atrás dentro de diez años y preguntarme qué carajo habría pasado si hubiera dado mi 100%
Pero no me voy a quedar con la duda.
Eso no va conmigo