19/08/2026
💥La conyuntura actual demarca un análisis de la llegada del nuevo gobierno por eso en el artículo públicado en Praxis, señala que la toma de posesión de Abelardo De La Espriella fue un espectáculo de egolatría y fanatismo que rompió con las tradiciones formales democráticas de Colombia.
El nuevo mandatario priorizó el poder religioso y militar sobre las instituciones legislativas, evocando un proyecto de "regeneración nacional" que recuerda a épocas oscuras de violencia conservadora. Para ello hizo uso de un sincretismo simbólico que mezcla intereses del capital con discursos ecuménicos buscando legitimar una agenda de desigualdad económica y represión.
Se trata de una restauración reaccionaria que favorece a las élites mientras impone sacrificios a la clase trabajadora y que trata de ocultar detrás de la parafernalia celestial un gobierno comprometido con el sionismo y el autoritarismo tradicional.