30/05/2016
El día 20 de Mayo, promediando las14:40, el Sol comenzó a iluminar al signo de Géminis, en su ronda zodiacal. Este signo me representa la dualidad y el contraste.
Según el mito, para que uno de los hermanos permaneciera en la vida, el otro debía morir. Pero el dolor que causaba esa muerte al que quedaba vivo se hacía insoportable, así que éste ofreció una alternativa a los dioses del Olimpo, solicitando su gracia: cíclicamente, donaba su vida a su hermano y, aunque nunca se reunirían en este plano de existencia, los dos podrían tener oportunidad de vivir. Así se cumple desde entonces...
Los mitos son verdades multidimensionales, por eso se cumplen una vez y siempre, combinando los tiempos lineales (que nos significan como una historia contada), con los tiempos circulares (que en resonancia con los significados, abre una conciencia analógica que continuamente re-valoriza variando su significación y convirtiéndolo así en algo vivo). Todo ésto dicho muy rápido y abreviado, ¿no?...
Entre otras interpretaciones, los Gemelos son los lóbulos cerebrales, que al parecer, mientras uno está activo, el otro duerme. Se relaciona al signo con todo el sistema nervioso, en general, y a las funciones cerebrales en particular. Está asociado al proceso racional y creativo lógico (el ingenio), al desarrollo del habla, uso de la voz como medio de comunicación, a los viajes rápidos o cortos. Y en cuanto al organismo, también se lo relaciona con los pulmones y todo el aparato respiratorio (nuestro sistema nervioso se alimenta directamente de los componentes aéreos). También se lo relaciona con los hermanos o personas que participaron en los aprendizajes de la infancia, promoviendo nuestra inteligencia para adentrarnos al mundo usando nuestras peculiaridades. Lo relaciono directamente con la etapa del niño ambulante, donde se abre el universo "a medida que voy hacia los elementos de mi curiosidad". Estos elementos informan y forman la persona. Sin dudas, desde ahí, se activa el ciclo de vida muerte, como proceso de creación de la conciencia.
A Géminis lo rige el planeta Mercurio, el viajero y comunicador de los distintos planos existenciales.
Conozco varias personas geminianas, a algunas en mayor grado de intimidad que a otras. Suelen tener una conversación amena y variada (siempre tienen conversación, pero pueden pasar largos momentos ensimismados para disfrutar de los procesos ingeniosos en su interior), aunque rara vez se exponen emocionalmente, sólo dejan ver el brillo de su mentalidad aguda y multifacética, interesados en distintos temas. Se conforman fácilmente con la información recibida, dejando sus procesos internos a resguardo. Así, permanecen como niños casi toda su vida, tomando a juego muchas de las propuestas que le llegan, buscando explorar más el mundo externo, tan rico en oportunidades, que ingresando a capitalizar lo que cada experiencia deja.
Buscando aventuras y variaciones que lo estimulen, el geminiano tiene distintos círculos donde recrearse. Su capacidad de adaptación puede relacionarlo con diferentes esferas sociales y, en todas encaja.
He notado que los geminianos o quienes tienen una fuerte presencia del signo en la carta también poseen un sentido del oído especial que los hace amantes de la música, eligiendo ejecutar instrumentos donde la habilidad de las manos jueguen el rol más importante. En su gusto por la palabra, son buenos escribiendo elementos breves, poéticos o periodísticos.
Se relacionan bien con quien les dé libertad y lugar a sus aventureras experiencias, con quien sepa seguirles esa corriente de niño explorador ante la vida.
Quien lo acompañe deberá saber que los cambios son constantes e impredecibles. Que la estabilidad será inconsistente. Que se reirá como niño todos los días de su vida. Y que el ritmo puede ser algo vertiginoso. Con un géminis al lado, sí o sí, hay que activar neuronas.