02/04/2022
Llueve sobre mis ramas
Por
No existe nada más delicioso que la lluvia. Siento como cada gota esquía sobre mi piel.
Nunca podrás entender al pueblo estudiando en el extranjero, ni mucho menos en la capital.
Hablamos nuestro propio idioma, desde un código sencillo y fácil de entender, no como tus arrogantes e hipotéticas suposiciones.
Me gusta verte nadar contra la corriente, desde tu lujo que no te sirve para engañar a las masas, que te leen antes que hables.
Durante décadas engañaste la gente prometiéndoles un mejor futuro, que nunca llegó. Dijiste que si entregábamos los deberes o derechos, de aplicar la carta magna a terceros se evitaría la corrupción y no fue cierto, ahora existe el negocio de la depreciación perdiéndose la fortificación de las entidades públicas que hiciste ver cómo culpables cuando fue la injerencia política de nombramientos por recomendación y no por ascenso de experiencia.
De la misma forma que engañas al pueblo malgastando recursos públicos, vidas de soldados y policías, en perseguir sustancias que los países desarrollados ya regularon igual que tus socios privados ya en la bolsa de New York tomando la mejor tajada del mercado, otra evidencia del fracaso de tus políticas públicas que serán estudias como caducas en unos años.
Dónde los de más edad (como dice el proyecto ambiental fruitsower), deberían ser los más respetados dentro de las organizaciones, como los raizales que pasaron de prototipos de discriminación a de belleza y poder.
Así fue como dejamos de ir a las grandes superficies a comprar una camiseta hecha en China de marca de otro país, hasta fabricar nuestras propias máquinas, a mano con nuestras propias telas de nuestros propios cultivos conociendo el poder de la ciencia que antes adjetivizabas desde ideas políticas que ni tú entendías.
Ahora el sur de todas las potencias en recursos naturales será su propia industrialización fortaleciéndose desde todas las áreas de producción valorizado más los recursos que los productos terminados como disfrutar caminar bajo la lluvia sintiendo como las gotas esquían en mi piel.