19/08/2025
COMPARTO LA RESEÑA del CENTRO DE EDUCACIÓN ESPECIAL APRECIA :
El Centro APRECIA de Sucre es una institución pionera y fundamental en Bolivia, dedicada a la rehabilitación, educación e inclusión de personas ciegas y con baja visión. Con una trayectoria de 47 años, su historia es un testimonio de compromiso social y una incansable labor por el bienestar de sus beneficiarios.
Nacimiento y Primeros Pasos (1978): APRECIA fue fundada el 10 de mayo de 1978 en la ciudad de Sucre, bajo el acrónimo que originalmente significaba "Agrupación de Personas Ciegas y Amblíopes". Desde sus inicios, ha funcionado y continúa hasta la fecha en las instalaciones ubicadas en la calle Ayacucho N° 628
Su primer director fue el Dr. Hugo Rivera, cuya visión fue fundamental para el establecimiento de la institución. Contó con el invaluable apoyo de un grupo de damas voluntarias, destacándose la labor de la Sra. Blanca Velaochaga Vda. de Estensoro y la Sra. Ema Inarra de Salinas. Inicialmente, la institución fue financiada en su totalidad por la CBM de Alemania, una alianza crucial que permitió el desarrollo de sus programas.
Pioneros de la Integración y la Rehabilitación: Un hito trascendental en la historia de APRECIA fue el rol de los esposos Raúl y Daisy Rosales, y Guido y Magdalena Vargas, quienes fungieron como los primeros rehabilitadores. Coincidentemente, todos eran maestros del nivel básico de educación regular. Fueron ellos los pioneros en Sucre y a nivel nacional de la primera integración de niños con discapacidad visual en escuelas regulares. En el año 1979, seis niños fueron los primeros en beneficiarse de esta innovadora iniciativa, siendo las escuelas La Recoleta y San Juanillo las valientes instituciones que abrieron sus puertas a esta nueva forma de educación en la capital boliviana.
En aquellos primeros años, los ambientes de APRECIA también funcionaron como un internado, llegando a albergar a más de cien estudiantes provenientes de diferentes departamentos de Bolivia, lo que amplificó el impacto nacional del centro. La rehabilitación ofrecida era integral, incluyendo un programa laboral que buscaba la autonomía plena de los estudiantes.
Crecimiento y Consolidación Institucional: El compromiso de APRECIA con la educación especial se vio fortalecido en 1983, cuando se gestionaron ante el Ministerio de Educación en La Paz los primeros tres ítems para maestros del centro. Con el tiempo, este número fue creciendo, y actualmente APRECIA cuenta con ocho ítems de educación especial, asegurando la continuidad y calidad de su labor.
El valioso apoyo financiero de la CBM de Alemania se mantuvo hasta el año 2013. Posteriormente, los predios en los que el centro ha funcionado ininterrumpidamente fueron cedidos al Gobierno Municipal de Sucre. Desde el año 2014, la Honorable Alcaldía Municipal, a través de su brazo de gestión social, ha brindado un crucial apoyo a los estudiantes internos que no son propios de la ciudad, cubriendo servicios básicos y alimentación, por lo cual la institución expresa su profundo agradecimiento al G.A.M.S.
Contribución a la Sociedad y Logros
Destacados: A lo largo de sus 47 años de existencia, el Centro APRECIA ha participado activamente en diversas actividades educativas, deportivas, culturales y sociales, cosechando numerosos logros y éxitos de la mano de sus niños, jóvenes y adultos, junto a sus dedicados maestros. La institución continúa incansablemente con una labor de bien social y sin fines de lucro, comprometida con educar, rehabilitar y formar a niños, jóvenes y adultos para que sean útiles a la sociedad y no representen una carga para sus familias y el entorno.
Entre los logros y cambios más significativos del centro APRECIA, se destacan:
1.La excelente coordinación interna entre dirección, maestros y estudiantes, así como la relación con otros centros especiales de la ciudad y los municipios.
2.La rehabilitación bien planificada en un máximo de cuatro años, permitiendo la promoción constante de los estudiantes y evitando estancias prolongadas. Este enfoque ha sido clave para el logro de la independencia social, educativa y familiar en los estudiantes ciegos y con baja visión, empoderándolos para una vida plena.
3.La implementación de nuevas aulas con diversas actividades, incluyendo la apertura de cursos de música y computación.
4.La creación de gabinetes de estimulación y rehabilitación visual, que se han visto fortalecidos recientemente gracias a alianzas estratégicas con la CBM. A través de la Fundación San Ignacio de Loyola, brazo operativo de la CBM, se ha logrado el equipamiento progresivo de estos gabinetes y la capacitación de dos maestros bajo el proyecto "Mejorando la Baja Visión en Bolivia", garantizando una atención de vanguardia.
5.Contar con maestros capacitados en las diferentes áreas de aprendizaje, muchos de ellos pioneros y referentes a nivel nacional en la elaboración de material bibliográfico especializado para personas con discapacidad visual.
6.La dotación permanente de material bibliográfico por parte del Ministerio de Educación, fruto de la colaboración de los propios maestros de APRECIA en su elaboración a nivel nacional.
El Bastón Blanco: Símbolo de Autonomía: Es fundamental recordar el bastón blanco, un instrumento vital en la rehabilitación y un distintivo propio que caracteriza a la persona con discapacidad visual. La celebración del Día Mundial del Bastón Blanco contribuye a sensibilizar a la sociedad sobre los obstáculos que estas personas enfrentan para su libre desplazamiento, representando así una contribución fundamental a su inclusión social, educativa y familiar.
Legado y Proyección a Futuro: Por el centro APRECIA han pasado incontables directores, maestros y estudiantes, cada uno aportando su "granito de arena" para el crecimiento constante de la institución. Hoy, bajo la acertada dirección de la Lic. Lesly Villanueva Coria, APRECIA sigue avanzando día a día, con el firme propósito de continuar su valiosa labor y fortalecer las alianzas con otras instituciones que trabajan conjuntamente por el beneficio y la rehabilitación de la persona con discapacidad visual.