04/10/2015
.... LAS OLAS...................
El poeta chileno Andrés Ajens, director de Mar con Soroche y partidario de un diálogo amistoso entre ambos países, explica que las palabras de Mesa fueron reproducidas el miércoles por varios medios chilenos, incluido el canal estatal, Televisión Nacional de Chile.
“Los argumentos de Carlos Mesa traducen o representan la sensatez misma tras el veredicto de La Haya. Y ya están contribuyendo a desmantelar la primera reacción –francamente escandalosa e inverosímil— del ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Heraldo Muñoz, y del jefe de la delegación chilena ante La Haya, Felipe Bulnes, en el sentido de que el fallo 14-2 a favor de la posición boliviana en realidad habría sido una derrota para Bolivia, porque supuestamente la Corte habría reducido el alcance de la demanda boliviana, ¡cosa que no está en ninguna parte en el fallo! Es invención delirante de Muñoz y Bulnes, para enfrentar una derrota estrepitosa (pues habían machacado que la razón estaba del lado de Chile)”, explica.
Consultado sobre las repercusiones, un importante editor de un medio chileno de circulación nacional explicó que la discusión se había reavivado en su país y que el mismo miércoles se había debatido entre los diputados la posibilidad de mandar emisarios a Bolivia para que hagan campaña en favor de Chile. Incluso, se discute ya nombrar un embajador que defienda la imagen de Chile a escala internacional, como lo hace Mesa con Bolivia, y se pensó en el expresidente chileno Ricardo Lagos.
Lagos no es una figura menor. En su presidencia le tocó negociar con Banzer la posibilidad de exportación de gas boliviano a través del territorio chileno, y ya se batió en un duelo verbal con Mesa en una sesión de la OEA, en la que Mesa salió favorecido. La figura de Lagos como vocero es defendida por el presidente de la comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados de Chile, Jorge Sabag, que desconfía de la eficacia de enviar emisarios a Bolivia y confía más en enfocarse en una campaña internacional.