01/07/2026
Como abogado de la empresa Río Pilcomayo, asumí la responsabilidad de salir públicamente a aclarar una situación que, de manera injusta, pretendió dañar la imagen de una empresa seria, responsable y comprometida con sus obligaciones.
En medios de comunicación se afirmó que la empresa adeudaba dinero a productores de soya y que incluso habría actuado de forma irregular. Sin embargo, esas acusaciones no reflejan la verdad de los hechos.
La posición de la empresa es clara: Río Pilcomayo ha cumplido, ha pagado y cuenta con respaldo documental suficiente para demostrarlo dentro del proceso correspondiente. No se trata de simples palabras, sino de hechos verificables, documentos, antecedentes y actuaciones procesales que respaldan nuestra defensa.
Como abogado, entiendo que toda persona o empresa puede ser cuestionada, pero también sé que ninguna acusación debe imponerse por presión mediática, rumores o intereses particulares. La verdad debe demostrarse con pruebas, dentro del marco legal y respetando el debido proceso.
Por eso brindé esta entrevista: para aclarar ante la opinión pública que la empresa no rehúye ningún proceso, no se esconde y está dispuesta a demostrar, donde corresponde, que las acusaciones formuladas en su contra carecen de sustento.
Mi compromiso profesional es ejercer una defensa firme, técnica y transparente, protegiendo los derechos de mis clientes con argumentos jurídicos, pruebas y responsabilidad.
En tiempos donde muchas veces se busca condenar públicamente antes de conocer la verdad, el rol del abogado es fundamental: ordenar los hechos, defender el debido proceso y hacer prevalecer la justicia sobre la presión y la desinformación.
La defensa jurídica no se improvisa. Se construye con prueba, estrategia, firmeza y conocimiento de la ley.