15/12/2013
Policial
El drama de salirse de una pandilla
Un ex pandillero cuenta que tuvo que falsificar sus documentos y fingir que era padre de un bebé para que sus antiguos compañeros no lo maten.El temor por la presencia de pandillas se apodera cada vez más de las zonas marginales de la ciudad. Muchos vecinos están condenados a convivir con estos jóvenes que generan caos y violencia en los barrios, llegando a extremos de golpear, asaltar y hasta matar jóvenes de los bandos contrarios.
Alex (18) ex integrante de la pandilla Mundo Libre y DCA2 contó que para que alguien sea admitido en el grupo debe pelear con tres y hasta seis miembros a la vez. “En algunos casos si este logra vencer es admitido y en otros casos no”.
Menciona que una vez que alguien logra ingresar a la pandilla es difícil dejarlo, pues están sujetos a cometer asaltos, agresiones y robos. “Yo estaba marcado porque integré dos pandillas, cuando me alejé de una, me amenazaron de muerte, por eso decidí alejarme y tuve que conseguir un certificado de matrimonio y familia falsificado donde constataba que tenía un bebé a quien alimentar y me dejaron en paz”, explicó Alex.
Carlos (19) miembro de una pandilla en la Villa Primero de Mayo, cuenta que muchos jóvenes son obligados a fumar ma*****na. Suelen reunirse por las noches los días sábados en plazas o canchas polifuncionales de barrios marginales donde a la Policía le es complicado patrullar. “Nos reunimos para contar lo que nos sucedió durante la semana y otras veces para golpear a miembros de otras pandillas que intentan adueñarse de nuestras zonas, es por eso que las marcamos con las iniciales de nuestros grupos”, asegura el adolescente.
las edades. Según datos de los Servicios de Estudios, Proyectos y Análisis (SEPA), existen 170 pandillas de quienes 6.663 adolescentes y jóvenes, con un promedio entre 10 y 24 años están involucrados en estas agrupaciones. Entre ellos se destacan Los Simpson, Batos Locos, BDR, Puntos, New Boys, La Guerrilla, Los DCA2, Los Gualeles, Los Satánicos, Las Maras, Los Cachorros, Los Príncipes, Bola 8, Los 12 Discípulos, Mundo Libre y los Latin King, son las pandillas con cobertura en los distritos.
La edad promedio en una pandilla va de los 12 a 22 años; sin embargo, pandillas como Bola 8, DCA2, Puntos, Los Satánicos, entre otras estarían siendo manejadas fuera de ese rango de edad con propósitos ajenos a la sociabilidad, inclusión y defensa del territorio.
Pese a que son frecuentes los operativos policiales que se realizan en zonas conflictivas, muchos de los jóvenes a pocas horas de ser arrestados vuelven a las calles con el simple compromiso de sus padres de firmar un documento comprometiéndolos a que no cometan actos delictivos y que se ejerza un mejor control del tiempo de sus hijos.
El diagnóstico de la Fundación SEPA establece que los distritos 6 (Pampa de la Isla), 7 (Villa Primero de Mayo), 8 (Plan Tres Mil) y 12 (Los Lotes), que corresponden a las zonas más empobrecidas de Santa Cruz, registran los índices más altos de inseguridad. En Santa Cruz, hay pocos centros de ayuda para adolescentes./LES.
Las pandillas conocidas
BDR• Es un grupo muy conflictivo según la Policía. Muchos de los miembros de esta pandilla tienen antecedentes, pululan por lo general en el barrio Los Chacos.
DCA2 • Es una pandilla que prolifera en la Pampa de Isla, Plan Tres Mil, Villa Primero de Mayo, entre otras zonas marginales. La integran jóvenes de 14 a 25 años de edad.
BOLA 8• Esta pandilla nació en el segundo piso del mercado Mutualista. La mayoría de los integrantes vive por la zona aunque se han extendido a otros barrios.
8.000 jóvenes Se estima que integran pandillas en Santa Cruz entre los 14 a 25 años.
punto de vista
ROSY VALENCIA
Directora de la Defensoría
‘Muchos son obligados’
La conformación de pandillas se da por muchos factores de los cuales los adolescentes consideran necesario para tener un sentido de pertenencia.
Muchas son las variables que obligan a los adolescentes a incorporarse a estos grupos adversos o llamados pandillas, donde conocen líderes negativos que exigen de ellos una serie de conductas inapropiadas, que van desde robos a castigos corporales a sus pares o amigos y peor desconocidos.
Detrás de cada joven o adolescente llamado también "pandillero", sin duda alguna hay mil motivos que van desde el maltrato físico, psicológico, falta orientación, formación y sobre todo un autoestima bajo que lleva al adolescente a encontrarse con un sentimiento de orfandad. Y sin un sentido de pertenencia, que lo lleva a acercarse a las pandillas primeramente en busca de aceptación, aprobación, del grupo para ser parte de algo o alguien.
Sin darse cuenta como si fuera una espiral comienzan a responder a conductas exigidas por el grupo para buscar la aceptación del otro donde la demostración de agresividad es utilizada para "ser respetado".
Es decir, que mientras la familia sea inerte, indiferente y sobre todo no tenga una comunicación acertiva, siempre existirá una gran posibilidad de que muchos adolescentes que lo único que tienen es la soledad, busquen la aceptación de su grupo e ingresen a pandillas.
Es importante buscar ayuda con sicólogos profesionales para que los orienten