04/06/2026
Nuestra mejor herramienta siempre será la observación.
Me llama mucho la atención que, trabajando en refuerzo escolar, recibo niños con observaciones como:
“no copia del tablero”,
“no sabe”,
“no hace las actividades”…
Pero cuando comienzo a trabajar con ellos, noto otras cosas detrás de esas dificultades:
✏️ Agarre incorrecto del lápiz.
✂️ Dificultad para usar la tijera.
✋ Mucha presión al escribir.
😓 Cansancio rápido en la mano.
🔤 Confusión con las vocales.
¿A qué voy con todo esto?
A que muchas veces queremos avanzar rápido en la escritura y la lectura, pero olvidamos fortalecer primero las bases.
Si un niño no tiene una buena estimulación de la motricidad fina, escribir puede causarle dolor, agotamiento y frustración. Y claramente, evitará hacerlo.
En lectura sucede algo similar: no debemos avanzar a consonantes si las vocales aún no están consolidadas, porque eso puede generar más confusión en el proceso.
Ir más rápido no significa aprender mejor.
Trabajar las bases y construir buenos cimientos siempre será más importante.
La lectoescritura necesita paciencia, observación, estrategias y mucho amor. 💛
Y sí… las educadoras también nos equivocamos. Pero lo más bonito de esta profesión es que siempre podemos aprender, mejorar y transformar nuestras prácticas.
Colores del Alma 🌈🌸