04/08/2026
¿Cuántas veces seguimos administrando una prueba sabiendo que el niño ya no está disponible? 🧠
Lo hablamos poco entre colegas, pero pasa: la presión por completar el protocolo, por tener el puntaje, por "cerrar" la batería en la sesión pautada. Y sin embargo, sabemos que un resultado obtenido en condiciones de cansancio, ansiedad o baja disponibilidad no mide capacidad mide estado.
Detener no es una falla en la administración. Es una decisión clínica, y de las más difíciles de sostener.
Porque implica resistir la tentación de la tabla completa y preguntarnos qué estamos midiendo realmente. Implica separar el rendimiento del momento del perfil cognitivo de base. Implica asumir que la validez de la información pesa más que la comodidad de haber terminado.
Cuando decido detener, no descarto la evaluación: la protejo. Redistribuyo las tareas, reordeno la secuencia, sumo observación cualitativa, registro las condiciones que modulan el desempeño. Todo eso lo sabemos es tan dato como el puntaje.
Porque nuestro trabajo no es acumular resultados.
Es interpretar un perfil, en contexto, con criterio.
Y a veces, ese criterio empieza por saber cuándo parar. 💛
📌 Guardá este post si te resuena. Y contame: ¿cómo manejás vos ese momento en que el protocolo dice "seguí" pero la clínica te dice "pará"?