24/06/2021
LA CELEBRACIÓN DE SAN JUAN
Cada año en Bolivia se celebra el 24 de junio la festividad de la noche de San Juan Fiesta que forma parte de la costumbre y tradición de los pobladores de las ciudades y las provincias de nuestro país. La noche del 23 según dicta la tradición toda el agua se torna bendita y el fuego puede disolver todo y abrir espacio a nuevos comienzos.
San Juan es una fiesta de origen pagano, servía para dar la bienvenida al frío en el hemisferio sur es la noche más fría del año (solsticio de invierno), proviene de hace miles de años.
En la parte céltica pagana de Europa, que celebraba la entrada en el verano. Cuando Europa fue evangelizada por la religión católica, esta fiesta pagana fue transformada en San Juan.
En los Andes, los Incas ya celebraban la noche del 23 y 24 de junio. Esa celebración se llamaba el Inti Raymi lo que significa en castellano la “fiesta del sol”. Es cuando se realizaba cultos al sol, en el cual se encendían hogueras para dar más fuerza al sol que ya va perdiendo fuerza y los días se hacen más cortos,
Con la llegada de los españoles, se siguió celebrando esta noche, pero en honor al santo católico San Juan, con la llegada del cristianismo en honor al nacimiento de San Juan el Bautista, esta celebración fue cambiando, aunque sigue manteniendo su esencia.
En nuestro altiplano Boliviano se lo recibe con una fogata ha sido siempre un ritual que además de proporcionar calor a los hombres y a la tierra, de las ovejas, llamas y vacas se conseguía combustibles limpios de humo, como la b***a y la leña para combatir el frío de la noche de San Juan y es esa noche donde el frío es tan intenso que hace gemir a las vicuñas y raja las piedras, la mañana del 24 de junio antes que salgan los primeros rayos del sol, la gente agarra agua en baldes, otros recipientes, para rociar al ganado y proceden a señalar a los corderos pequeños pintándolos de colores; así mismo van rociando con agua a los pastores que cuidan el rebaño. Los Yatiris podían interpretar en la evolución de sus Llamas lo que el tiempo auguraba para el futuro de la Comunidad y de las personas en particular.
La Noche de San Juan es una fiesta de unidad familiar en torno al fuego y la purificación con el agua en la fe católica de nuestra ciudad, se realizaban fogatas familiares en las cuáles, se quemaban leñas, pajas, palos de madera que se reunían a lo largo del año anterior, con el símbolo de deshacerse de lo viejo para dar paso a lo nuevo.
En nuestra ciudad se acostumbraba a reunirse en familia entorno a hogueras en las cuales, se quemaban muebles y cosas viejas de madera que se reunían a lo largo de la gestión pasada, con el símbolo de desechar lo viejo para dar paso a lo nuevo. Al día siguiente, los Padres de familia con una jarra de agua solía hacer la señal de la cruz con el agua en la frente de sus hijos.
Al día siguiente, en las cenizas de las cosas quemadas, se podía leer la suerte para el año siguiente. La gente velaba toda la noche alrededor del fuego, bailando y saltando arriba del mismo, en algunas familias practican el rito de dar “guasca”, no tan fuerte por supuesto, a los muchachos petisos, para que crezcan. Lo mismo a las plantas del patio de la casa, para que sus frutos sean mejores.
Actualmente ya no se puede hacer fogatas por el daño al medio ambiente y a la salud de la población, pero aun se acostumbra compartir la noche del 23 con una bebida caliente té con té que es singani mezclado con té, canela y azúcar, también leche de tigre preparado con singani, leche, canela y azúcar. Acompañado ya de los famosos panchitos, salchichas con pan acompañada de salsas.