25/09/2025
Estamos en casa, mi madre muy conversadora, como quien diría, "habla hasta por los codos",mi mamá recuerda a menudo cómo se quedaba callada en clases a pesar de la insistencia de la profesora, de manera incluso inquisidora instaba a que respondiera a sus preguntas.
Alguna ves le nominaron a recitar, pero resulta que ella por más que se lo sabía las estrofas, no hizo más que, quedarse callada, contra toda frase persuasiva, incluso amenaza, ella mantuvo su silencio. ¿Que pasaba? ¿Era acaso timida?.
Nada de eso, lo que pasa mamá padecía mutismo selectivo. En casa no paraba de hablar, pero en la escuela y otras situaciones sociales alzaba su muro de silencio.
El mutismo selectivo es un trastorno de ansiedad que se manifiesta en la incapacidad de hablar en ciertas situaciones sociales en las que se espera que se haga (como en la escuela), aunque sí se es capaz de expresarse en otros contextos, por ejemplo, en el hogar.
El trastorno aparece habitualmente en la infancia y se considera que tiene una prevalencia entre 0,03% y 1%, dependiendo si se analiza la población general o solo la población infantil.
El niño o niña con mutismo selectivo no tiene ningún problema para articular las palabras ni para comprender el lenguaje, sino que se siente inhibido en situaciones sociales que le son poco familiares.
La ansiedad que puede manifestar en situaciones sociales le genera gran malestar, afecta sus relaciones personales (provocando sensación de soledad y aislamiento) y sus resultados académicos, ya que el profesor tiene dificultades para evaluar destrezas a nivel oral, por ejemplo, la lectura.
Es frecuente que estos niños sean descritos como tímidos, tranquilos y también experimenten otros trastornos relacionados con la ansiedad, especialmente fobia social.Estamos en casa, mi madre muy conversadora, como quien diría, "habla hasta por los codos",mi mamá recuerda a menudo cómo se quedaba callada en clases a pesar de la insistencia de la profesora, de manera incluso inquisidora instaba a que respondiera a sus preguntas.
Alguna ves le nominaron a recitar, pero resulta que ella por más que se lo sabía las estrofas, no hizo más que, quedarse callada, contra toda frase persuasiva, incluso amenaza, ella mantuvo su silencio. ¿Que pasaba? ¿Era acaso timida?.
Nada de eso, lo que pasa mamá padecía mutismo selectivo. En casa no paraba de hablar, pero en la escuela y otras situaciones sociales alzaba su muro de silencio.
El mutismo selectivo es un trastorno de ansiedad que se manifiesta en la incapacidad de hablar en ciertas situaciones sociales en las que se espera que se haga (como en la escuela), aunque sí se es capaz de expresarse en otros contextos, por ejemplo, en el hogar.
El trastorno aparece habitualmente en la infancia y se considera que tiene una prevalencia entre 0,03% y 1%, dependiendo si se analiza la población general o solo la población infantil.
El niño o niña con mutismo selectivo no tiene ningún problema para articular las palabras ni para comprender el lenguaje, sino que se siente inhibido en situaciones sociales que le son poco familiares.
La ansiedad que puede manifestar en situaciones sociales le genera gran malestar, afecta sus relaciones personales (provocando sensación de soledad y aislamiento) y sus resultados académicos, ya que el profesor tiene dificultades para evaluar destrezas a nivel oral, por ejemplo, la lectura.
Es frecuente que estos niños sean descritos como tímidos, tranquilos y también experimenten otros trastornos relacionados con la ansiedad, especialmente fobia social.