06/11/2024
Devocional: El Don de Evangelista en Efesios 4:11
Versículo Base: Efesios 4:11 – “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros.”
Introducción: En Efesios 4:11, Pablo menciona varios dones que Cristo dio a la iglesia para su edificación, uno de ellos es el don de evangelista. Este término muchas veces se interpreta simplemente como “alguien que predica el evangelio”. Sin embargo, el don de evangelista tiene una profundidad y propósito específico dentro del cuerpo de Cristo. En este devocional, exploraremos qué significa este don, basado en el término griego que Pablo utiliza y su aplicación desde una perspectiva hermenéutica.
El Término Griego para Evangelista La palabra griega usada para “evangelista” es εὐαγγελιστής (euangelistés), que proviene de la raíz εὐαγγέλιον (euangelion), que significa "buenas nuevas" o "evangelio". Euangelistés se refiere a “aquel que trae o proclama las buenas noticias”. Esta palabra aparece en solo tres ocasiones en el Nuevo Testamento (Hechos 21:8; Efesios 4:11; y 2 Timoteo 4:5), lo que indica que es un rol especializado dentro de la iglesia, centrado en la proclamación de la salvación en Cristo.
El Evangelista en el Contexto Bíblico: La función del evangelista en la iglesia primitiva no era solo compartir el evangelio de manera ocasional, sino que tenían una dedicación específica a esta misión. Su llamado era itinerante, moviéndose de un lugar a otro para llevar las buenas nuevas de salvación. Felipe es un ejemplo de evangelista en el Nuevo Testamento; en Hechos 8, vemos cómo llevó el evangelio a Samaria y a un eunuco etíope, guiado por el Espíritu Santo (Hechos 8:5-40).
Desde el punto de vista bíblico, el evangelista no solo anunciaba el mensaje de salvación, sino que también tenía la tarea de abrir camino para que las iglesias fueran establecidas en nuevos lugares. Así, el rol de evangelista iba más allá de predicar; también tenía un propósito de extensión del Reino de Dios.
Desde una perspectiva hermenéutica, el don de evangelista puede interpretarse como un don que:
1. Enfoca la Iglesia en su Misión: La labor de los evangelistas recuerda a la iglesia su misión esencial de llevar el evangelio al mundo, cumpliendo así con la Gran Comisión (Mateo 28:19-20). En un tiempo donde la iglesia puede enfocarse en sí misma, el evangelista trae una perspectiva de alcance hacia los perdidos.
2. Despierta un Espíritu Misionero: Los evangelistas son personas que inspiran a otros creyentes a involucrarse en la evangelización y misiones. Su ejemplo y pasión motivan a la iglesia a no quedarse encerrada, sino a salir y compartir el mensaje de salvación. El evangelista tiene una unción especial para comunicar el evangelio de manera clara y poderosa.
3. Actúa como Pionero del Reino: Como en el caso de Felipe, el evangelista abre nuevas puertas para el mensaje de Cristo. Esto es especialmente relevante en culturas o regiones donde el evangelio no es conocido. El evangelista ayuda a preparar el terreno, creando un espacio donde los creyentes y la iglesia puedan llegar y establecerse.
Pasajes de Apoyo:
Romanos 10:14-15 – “¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados?” Este pasaje subraya la importancia de los evangelistas en llevar el mensaje donde aún no ha llegado.
2 Timoteo 4:5 – “Pero tú, sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.” Pablo le recuerda a Timoteo que, como evangelista, debe cumplir con su llamado, incluso en medio de dificultades.
Hechos 1:8 – “Recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos…” Este poder para ser testigos es esencial para la labor de un evangelista, ya que necesitan la unción del Espíritu Santo para predicar efectivamente.
Aplicación para Hoy:
Hoy en día, el don de evangelista sigue siendo esencial. En un mundo donde hay mucha necesidad espiritual, Dios sigue llamando a hombres y mujeres con el don de evangelista para que anuncien las buenas nuevas. La iglesia debe apoyar y reconocer este don, proveyendo formación y enviando a quienes tengan este llamado.
Además, todos somos llamados a participar en la evangelización en algún nivel, aunque no todos tengamos el don específico de evangelista. Los evangelistas nos inspiran a todos a llevar el evangelio a nuestras familias, amigos y comunidades, cumpliendo así con la Gran Comisión.
Reflexión Final El don de evangelista es un recordatorio de la misión de la iglesia en el mundo. Mientras el Espíritu Santo llama a evangelistas específicos para esta tarea, todos los creyentes son llamados a compartir el evangelio. Como estudiantes de Semilla, reflexionen sobre cómo pueden apoyar y participar en la obra de evangelización, ya sea local o globalmente.
Oración: “Señor, te damos gracias por el don de evangelista y por aquellos que has llamado a proclamar las buenas nuevas de salvación. Te pedimos que bendigas y unjas a cada evangelista, dándoles valentía y sabiduría. Ayúdanos a recordar siempre nuestra misión de compartir el evangelio con el mundo, y capacítanos para ser fieles testigos de tu amor. Amén.”
Este devocional invita a los estudiantes a valorar el don de evangelista y a buscar formas de colaborar en la misión de extender el Reino de Dios.