09/02/2022
Existen varios tipos de adiciones. Podemos categorizar entre adiciones a sustancias (dr**as) o adiciones a conductas (hábitos). Ambas funcionas en las mismas áreas cerebrales, en el sistema dopaminérgico de recompensa o sistema del placer.
Ya sea a través del consumo compulsivo de una sustancia o de la realización compulsiva de una conducta, alteramos la neuroquímica de nuestro cerebro y nos habituamos a excesos de placeres que no son reales, sino más bien una ilusión.
En pocas palabra, le enseñamos a nuestro a cuerpo a dejar de sentir el placer adecuado y lo condicionamos a sentir niveles de placer que a corto o largo plazo producen problemas cásicos de la vida cotidiana: baja autoestima, dependencia emocional, incapacidad para entender la realidad, depresión, estrés, sobre exigencia, ansiedad, obsesiones, somatización, insatisfacción, problemas de salud física, problemas económicos, problemas familiares, etc.