03/10/2026
Durante mucho tiempo, la previa de una sesión venía acompañada de mil preguntas y de esa vocecita que llamamos síndrome del impostor.
Dudaba de la luz, del lugar, de si la persona se iba a sentir a gusto...
Pero con el tiempo entendí algo fundamental: no se trata del lugar ni del estudio.
Se trata de crear un espacio donde todo fluya.
Aprendí a confiar en el proceso y me di cuenta de que mi propia seguridad nace de acompañarte a vos. Porque somos un equipo 💪
Cuando logro que te sientas cómoda y te olvidás de la cámara, todo cambia. Tu soltura y tu tranquilidad son las que hacen que las dudas se apagan y las fotos reales salgan solas.
Al final, manejar ese miedo a no estar a la altura es un trabajo constante.
¿A vos también te pasa sentir ese síndrome del impostor en tu trabajo? ¿Cómo hacés para manejarlo cuando aparece? Te leo en los comentarios 👇
♥️ 😊