21/05/2018
Compartimos este fragmento del libro: “Ceremonia Balumba” de Julia Porto, que nos devuelve una imagen hermosa tanto de ese exterior, un allá afuera salvaje, como de los , ¡Qué lo disfruten!:
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“El monte avanzaba hasta cercar la casa, era una cerca que introducía sus espinas por las puertas, se apropiaba del aire permitiendo oír los clamores como llantos, como or****os sofocados; códigos audibles que se silenciaban en el límite de la comprensión.
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Animales e insectos venenosos tenían la posibilidad de acercarse sin ser vistos, moviéndose dentro de las guías protectoras. Las langostas y los cascarudos eran compañeros habituales. Ni a Betania ni a la madre ni a la tía Begonia parecía importarles la progresiva fusión entre la casa y el monte; a veces sacudían con una mano un alacrán cubierto de pelos rojos, al tiempo que burlaban de un salto el ataque de una serpiente.
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Tancia no podía desenvolverse con tanta soltura. Vivía pendiente de sus pies y de todo lo que la rozara. Así descubrió su tarea de tiempo libre: desmalezar y mantener limpio el terreno en torno a la casa. Encaró el trabajo no sin miedo, vestida con las ropas más gruesas y armada de sierras y tijeras. Cortó grandes troncos a hachazos, acarreó la leña útil, arrancó pastos y arbustos, removió la tierra para secar definitivamente las raíces. Cortar afuera es cortar adentro, aprendió ese día”. •••