01/04/2018
El Doctor Don Hipólito Yrigoyen vuelve al poder en Argentina (1 de Abril de 1928).
El 1 de Abril de 1928, durante la Presidencia de la República Argentina del Doctor Macelo Torcuato de Alvear, se realizaron las Elecciones Generales “para elegir Presidente y Vicepresidente de la Nación”. Allí, en aquel contexto, la fórmula de la “Unión Cívica Radical (UCR)”, integrada por los Doctores Don Hipólito Yrigoyen y Don Francisco Beiró, triunfó ampliamente, “obteniendo 839.140 votos (57,58%)”. En segundo lugar se ubicó el “Frente Unido” (una coalición de Radicales Antipersonalistas, Conservadores y Socialistas Independientes), que llevaron como Candidatos a los Doctores Leopoldo Melo y Vicente Gallo, que “lograron 365,080 sufragios (26.83%)”. En tercer lugar se ubicó el “Partido Socialista”, con la fórmula de los Señores Mario Bravo y Nicolás Repetto, “que sólo alcanzaron 64.985 votos”.
De esta manera quedó consagrado el Doctor Don Yrigoyen para cumplir un segundo mandato presidencial, el cual comenzó el 12 de Octubre, pero acompañado, en ésta oportunidad, por el Doctor Enrique Martínez, hasta entonces Gobernador de Córdoba, “quien fue designado por el Colegio Electoral como Vicepresidente de la República en reemplazo del Doctor Don Beiró, que falleció el 22 de Julio”.
El Caudillo Radical y líder del primer Movimiento de Masas del siglo XX, Doctor Don Yrigoyen, había vuelto al poder “levantando las banderas de la nacionalización y monopolización del petróleo, la extensión de la red ferroviaria estatal y el sostenimiento de la tierra pública (recuperada durante su primera gestión)”. Además “de reivindicar y profundizar políticas desarrolladas durante su primer gobierno: como la de mediación, por parte del Estado, en los conflictos sociales (en la mayoría de los casos a favor de los obreros) y consolidar los postulados de la Reforma Universitaria de 1918”. También, en aquel entonces, “pretendía avanzar en una legislación protectora de los trabajadores, sancionando la Ley de ocho horas de trabajo, ampliando las jubilaciones, reconociendo la labor sindical y fijando normas para la aplicación de las leyes laborales”, entre otras. Paralelamente, en aquella época, quería consolidar su proyecto económico: “equipando la Marina Mercante y el Banco Agrícola, protegiendo a la industria nacional y avanzando en una política de colonización y diversificación de la producción, incorporando la tierra no productiva”, etc. Pero lo más importante, de esta elección, fue “recuperar para el Pueblo el gobierno”, luego de seis años de antipersonalismo, “que había recortado el presupuesto público, saboteado la Reforma Universitaria de 1918 y realizado alianza con lo más reaccionario y nefasto del país (antipersonalistas, socialistas independientes y conservadores)”.
Finalmente, el 12 de Octubre de 1928, en medio de amplias manifestaciones de apoyo popular, el Doctor Don Yrigoyen juró, por segunda vez, como Presidente Constitucional de la Nación Argentina. Pero, una vez en el Gobierno, las oligarquías conservadoras y liberales empezaron a conspirar y a llamar a los cuarteles para terminar con el gobierno popular y nacional de la “chusma yrigoyenista”, como lo llamaban. La crisis internacional del 29, la fuerte campaña de los medios periodísticos opositores y las luchas internas que surgieron dentro del gobierno, debilitaron la gestión.
Finalmente, el 6 de Septiembre de 1930, un grupo de cadetes, comandados por los Generales José Félix Uriburu y Agustín Pedro Justo, produjeron el primer golpe de Estado.