26/09/2026
No hace falta firmar una renuncia para irse de un trabajo.
A veces uno se va de a poco: una idea que nadie escuchó, un esfuerzo que nadie vio, un “siempre se hizo así”.
El cuerpo sigue marcando tarjeta. Las ganas, no.
¿Lo viste alguna vez en un equipo? Te leo. 👇